La situación de orden público en el departamento del Guaviare toma rumbos peligrosos. En tan solo dos semanas, la violencia se compara con los niveles que se viven en Arauca.
Desde ya las comunidades y defensores de DH advierten que los desplazamientos forzados aumentarán en los próximos días.
Al igual que ha venido ocurriendo en Arauca las comunidades, por cuenta del accionar de los grupos armados ilegales al otro lado de la frontera, han tenido que abandonar sus tierras.
En lo que va corrido del 2022, la Defensoría del Pueblo registra 936 personas de 277 familias víctimas de desplazamiento forzado hacia Puerto Carreño (Vichada) por la confrontación entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC en la zona fronteriza.
Esto ha llevado a que hoy el departamento del Guaviare viva una crisis humanitaria señaló el Defensor del Pueblo, Carlos Camargo, durante una visita de verificación de la situación de las comunidades víctimas de desplazamiento forzado que han llegado hasta Puerto Carreño, capital del Vichada, frontera con Venezuela.
El equipo de la Regional Vichada ha venido haciendo el seguimiento a la crisis humanitaria y constatando en los recorridos que el 55% de la población afectada corresponde a indígenas migrantes, el 42% a campesinos migrantes y solo el 3% a campesinos colombianos.
“Hambre, abandono y miedo es lo que encontré durante mi visita a Puerto Carreño, por cuenta del desplazamiento forzado de varias comunidades de campesinos, de pescadores, de indígenas y de migrantes que han tenido que abandonar su territorio por cuenta de las acciones de los grupos armados ilegales. Es una situación humanitaria con dimensiones tan graves como las que hemos venido atendiendo en Arauca”, dijo Carlos Camargo.
El común denominador encontrando en la zona fronteriza de Arauca y Vichada es la población arrinconada, porque en las ciudades o zonas urbanas no tienen espacio para desarrollar sus actividades de pesca y agricultura, por lo cual están pasando hambre , agregó el Defensor

