El gobierno de Gustavo Petro logró superar el daño que hizo la administración de Iván Duque y se puso al día con Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles.
El Ministerio de Hacienda anunció una reducción inicial de 300 pesos por galón en el precio de la gasolina corriente, que comenzará a regir a partir del 1 de febrero. Según el Gobierno, la decisión obedece al proceso de saneamiento del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), así como a la reciente caída de los precios internacionales del petróleo y del dólar.
De acuerdo con el Ejecutivo, el ajuste se sustenta principalmente en la disminución de más del 17 % en el valor del dólar, que pasó de cerca de 4.400 pesos el año pasado alrededor de 3.700 pesos en la actualidad, y en la baja del 23 % en el precio del barril de petróleo, que hoy se sitúa en torno a los 62 dólares. A esto se suma el cierre gradual del déficit del FEPC, acumulado durante años de subsidios no focalizados, lo que permite realizar estos recortes sin generar nueva presión sobre las finanzas públicas, como lo ha señalado el presidente Gustavo Petro. Tanto el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, como el ministro de Hacienda, Germán Ávila, destacaron que se trata de una decisión técnica orientada a ajustar los precios internos de manera responsable a las condiciones del mercado internacional.
En la actualidad, el precio de la gasolina corriente presenta variaciones entre ciudades debido a factores logísticos y tributarios. En Bogotá el galón cuesta 16.491 pesos; en Medellín, 16.412; en Cali, 16.502; en Barranquilla, 16.126; y en Cartagena, 16.083 pesos. Con la reducción anunciada, estos valores se ubicarían aproximadamente en 16.191 pesos en Bogotá, 16.112 en Medellín, 16.202 en Cali, 15.826 en Barranquilla y 15.783 en Cartagena. Otras ciudades como Pasto, donde el precio actual es de 14.247 pesos, y Cúcuta, con 14.400 pesos por galón, también se beneficiarán del ajuste, pese a mantener tarifas más bajas.
El Gobierno recalcó que las disminuciones se aplicarán de forma progresiva, siguiendo una lógica similar a la de los incrementos que llevaron el precio del combustible por encima de los 16.000 pesos con el fin de estabilizar las finanzas públicas. Analistas como Sergio Cabrales y Felipe Campos estiman que, con los niveles actuales del dólar y del crudo, el precio de equilibrio podría situarse cerca de los 13.000 pesos por galón, lo que abriría la puerta a recortes adicionales de hasta 3.000 pesos en el mediano plazo. Este enfoque busca evitar variaciones bruscas y garantizar la sostenibilidad fiscal, corrigiendo distorsiones históricas en las que la gasolina subsidió al diésel.
El anuncio se produce tras aumentos recientes, como el de 90 pesos por galón aplicado en enero de 2026, y responde al compromiso del presidente Gustavo Petro de reducir los precios una vez ordenadas las cuentas del FEPC. Durante más de dos años, los consumidores de gasolina asumieron un sobrecosto de entre 2.000 y 3.000 pesos por galón para compensar subsidios en otros combustibles, una situación que ahora comienza a revertirse de manera gradual.

