Las emergencias iniciaron desde la mañana de este jueves 22 de enero tras el desbordamiento de varios ríos de esta zona de la costa pacífica.


Las intensas lluvias registradas en los últimos días en los municipios de Guapi y Timbiquí, ubicados en la costa pacífica caucana, han desatado una de las emergencias más graves en años recientes.

A consecuencia del desbordamiento de varios ríos, cerca de 35 mil personas se han visto afectadas, enfrentándose a inundaciones masivas, pérdida de viviendas y la destrucción completa de cultivos de pancoger, esenciales para la subsistencia de las comunidades.

De acuerdo con informes oficiales de la administración municipal de Guapi, más de 3 mil familias resultaron damnificadas, siendo la mayoría habitantes de zonas rurales donde el impacto de la creciente fue devastador. Funcionarios de la alcaldía han señalado que los ríos San Francisco, Alto Guapi, Guaguí y Navi se desbordaron simultáneamente, inundando no solo viviendas, sino también caminos y parcelas agrícolas. Esta situación ha arrastrado consigo los cultivos que garantizaban la seguridad alimentaria de numerosas comunidades afrodescendientes e indígenas, que ahora se enfrentan a una crisis humanitaria sin precedentes.

Según testimonios de pobladores de Timbiquí, desde la tarde del jueves 22 de enero, las aguas comenzaron a crecer de manera imparable, afectando a todos los hogares de las comunidades costeras que se extienden desde Iscuande, en Nariño, hasta Guapi, en Cauca. “A las 5 de la mañana de este jueves, la situación no solo persiste, sino que se ha exacerbado; las inundaciones afectan por completo a todos los hogares”, comentaron pobladores de esta zona del país.

El riesgo es alarmante. En el departamento de Nariño, municipios como Iscuande y sus veredas -Santa Rita, Vuelta Larga, Cortes y Las Marías- llevan más de doce horas sumidos en un caos que amenaza su existencia misma. En el Cauca, localidades como López del Micay, Timbiquí y Guapi están viviendo la misma dramática realidad, experimentando el mismo desolador escenario que se ha extendido a lo largo de esta franja territorial.

“Las aguas han invadido viviendas enteras, arrasado cosechas que son el único sustento de nuestras familias, bloqueado todas las vías de comunicación y cortado el acceso a servicios básicos indispensables: agua potable, electricidad y atención médica. Nuestros niños, nuestras familias, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con discapacidad se encuentran en situación de extrema vulnerabilidad, sin garantías de protección ni de acceso a recursos que aseguren su supervivencia”, agregaron los pobladores.

Frente a esta crítica situación, durante una sesión extraordinaria del Comité Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres, se confirmó que en algunas comunidades las crecientes provocaron la pérdida total de al menos 16 viviendas, dejando a varias familias completamente a la intemperie y obligándolas a refugiarse donde vecinos o en espacios comunitarios improvisados. Esta situación ha generado preocupaciones adicionales sobre el aumento de enfermedades asociadas a la humedad, así como la falta de agua potable y las condiciones de salubridad entre estas comunidades, quienes están reportando la emergencia también a través de redes sociales.

Las autoridades regionales de Cauca y Nariño han calificado las inundaciones como “inéditas” en la historia reciente de estos municipios, tanto por su magnitud como por la rapidez con que avanzaron las crecientes. Ante el grave panorama, la Alcaldía de Guapi ha elevado un llamado urgente al Gobierno Nacional, a la Gobernación del Cauca y a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, solicitando apoyo inmediato para atender a la población afectada y mitigar los impactos de esta emergencia.

El riesgo en la zona continúa siendo alto, ya que las lluvias persisten y los niveles de los ríos siguen en aumento, lo que mantiene en alerta a las comunidades de estas localidades. Equipos de diversas administraciones municipales y organismos de socorro están realizando censos de damnificados. La información recopilada será presentada ante instancias departamentales y nacionales para gestionar la entrega de ayudas humanitarias, además de activar planes de atención integral para las familias afectadas.

En resumen, la situación en Guapi y Timbiquí representa una crisis humanitaria que no solo afecta la infraestructura de las comunidades, sino que también pone en riesgo la vida y la salud de miles de personas. Es crucial que las autoridades actúen de manera rápida y eficaz para brindar la asistencia necesaria a las familias damnificadas y restablecer la normalidad en una región que hoy enfrenta una de sus peores catástrofes naturales. A medida que la comunidad se une en medio de este desastre, resalta la necesidad de fortalecer la gestión del riesgo y la preparación ante futuras emergencias.

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