El oficial negó las acusaciones, aseguró que se basan en información falsa y no descartó emprender acciones legales para defender su nombre.



Una nueva controversia sacude a la cúpula de la Policía Nacional luego de que el presidente Gustavo Petro ordenara el retiro del general Edwin Urrego, quien se desempeñaba como comandante de la Policía Metropolitana de Cali. La decisión del mandatario se produjo tras advertencias sobre un supuesto plan en su contra, que incluiría la presunta intención de introducir sustancias ilícitas en el vehículo presidencial.

El jefe de Estado dio a conocer la determinación durante el Consejo de Ministros realizado el pasado martes 10 de febrero en el departamento de Córdoba, escenario en el que expresó su preocupación por la seguridad presidencial y señaló la existencia de maniobras que, según él, buscarían desestabilizar su gestión e incluso afectar encuentros diplomáticos de alto nivel.

Durante su intervención, Petro aseguró que el oficial retirado habría recibido instrucciones relacionadas con una operación irregular. El mandatario sostuvo que esta situación estaría conectada con acciones que, presuntamente, buscaban comprometer su integridad y generar un escándalo político en momentos clave de su agenda internacional, entre ellos reuniones sostenidas con el presidente de Estados Unidos.

El presidente también mencionó que el general Urrego estaría vinculado a otros procedimientos polémicos, entre ellos un allanamiento realizado en noviembre de 2025 en la vivienda del actual ministro del Interior, Armando Benedetti. Según el mandatario, estos episodios generaron dudas sobre el actuar del alto oficial y motivaron su decisión de apartarlo de la institución.

Tras conocerse el anuncio presidencial, el general Urrego respondió públicamente a las acusaciones y rechazó de manera tajante los señalamientos. El oficial aseguró que la información que habría recibido el presidente estaría basada en versiones equivocadas y, según manifestó, con la intención de afectar su carrera dentro de la institución policial.

Urrego también afirmó que hasta el momento no ha sido citado formalmente por organismos judiciales o disciplinarios para rendir declaración sobre estos hechos. En sus declaraciones, reiteró que nunca participó ni tuvo conocimiento de un plan para involucrar sustancias ilegales en el vehículo del mandatario, insistiendo en que los hechos mencionados no ocurrieron.

El oficial agregó que, en caso de concretarse su salida definitiva de la Policía Nacional, analizaría la posibilidad de acudir a instancias legales para defender su nombre y su trayectoria profesional. Además, manifestó que confía en que las investigaciones permitan esclarecer la situación y establecer responsabilidades si llegaran a existir.

La decisión del Gobierno genera reacciones en distintos sectores políticos y de seguridad, donde algunos analistas advierten sobre el impacto que puede tener este caso en la estabilidad de la institución policial, mientras que otros consideran necesario que las denuncias sean investigadas con rigurosidad para garantizar transparencia y confianza ciudadana.

Por ahora, el Ministerio de Defensa y la Policía Nacional no han entregado mayores detalles sobre quién asumirá el mando de la Policía Metropolitana de Cali, ni sobre el avance de posibles investigaciones relacionadas con los hechos mencionados por el presidente. Entretanto, el caso continúa generando debate en el país y mantiene la atención sobre las relaciones entre el Gobierno Nacional y la cúpula de la Fuerza Pública.

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