La iniciativa se conocio en la pasada alocución presidencial, realizado el domingo 15 de febrero de 2026, luego de que el Consejo de Estado suspendiera de manera provisional el decreto que aumento el salario mínimo para 2026.


El pasado 13 de febrero de 2026 el Consejo de Estado suspendió provisionalmente el decreto que fijaba un incremento del 23,7 % en el salario mínimo. Tras la decisión judicial, el presidente Gustavo Petro anunció que expedirá un decreto transitorio para dar cumplimiento a la orden del alto tribunal.

El mandatario también planteó la posibilidad de implementar un modelo de salario mínimo móvil, propuesta que busca que el ingreso de los trabajadores se ajuste de manera dinámica para garantizar el cubrimiento de la canasta familiar en el país.

Esta iniciativa pretende reemplazar el sistema actual de actualización anual, permitiendo que el salario varíe conforme a los cambios en la economía. Según explicó el jefe de Estado, la movilidad implicaría que el salario deje de ser una cifra fija durante todo el año y se modifique según factores como inflación, costo de vida y precios de los productos básicos, tomando como referencia indicadores del DANE.

El objetivo del Gobierno es que el ingreso de los trabajadores conserve su capacidad adquisitiva y evite que el aumento de precios afecte el sustento de los hogares. De igual forma, la propuesta busca cumplir con parámetros establecidos por la Organización Internacional del Trabajo, relacionados con el concepto de salario vital y familiar.

En recientes declaraciones, Petro indicó que el decreto transitorio mantendría inicialmente el salario vital definido para 2026 en dos millones de pesos mensuales, aunque advirtió que el monto podría revisarse con base en nuevos análisis técnicos. Incluso señaló que, para cerrar brechas económicas, el salario mínimo vital debería ubicarse por encima de los dos millones de pesos mensuales.

El mecanismo propuesto contempla la posibilidad de modificar el salario mediante decreto cuando cambien las condiciones macroeconómicas, además de permitir ajustes automáticos si aumenta el costo de la canasta familiar, con el propósito de evitar la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.

El Gobierno sostiene que esta fórmula contribuiría a garantizar mejores condiciones de vida y reducir desigualdades sociales. Además, plantea un cambio en el enfoque del salario mínimo, pasando de ser una cifra nominal a convertirse en una herramienta de protección económica.

La discusión sobre esta propuesta será analizada en la Comisión de Concertación convocada por el Ejecutivo, con la participación del ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, así como representantes sindicales y gremiales. La reunión, programada para el 16 de febrero de 2026, buscará evaluar la viabilidad jurídica y económica del nuevo modelo.

La iniciativa implica que el salario no permanecería fijo durante todo el año, sino que contaría con mecanismos técnicos para su actualización periódica. Paralelamente, el presidente invitó a la ciudadanía a participar en una movilización nacional en defensa del salario mínimo móvil y explicó que se expedirá el decreto transitorio una vez se aclaren aspectos jurídicos del fallo por parte del magistrado encargado del caso.

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