Así fue la movilización de respaldo en a las reformas sociales que dignifican a la clase trabajadora del país.
Las calles de la ciudad de Popayán volvieron a convertirse en escenario de una multitudinaria movilización social en respaldo al salario mínimo vital decretado por el presidente Gustavo Petro Urrego.
Desde distintos puntos de la capital caucana, trabajadores, líderes sindicales, organizaciones comunitarias y sectores populares salieron a manifestar su apoyo a lo que califican como una medida histórica en favor de la dignificación laboral en el país.
El aumento salarial, considerado por los manifestantes como un hito en la política económica nacional, fue presentado en las consignas y pancartas como una conquista del movimiento popular, el mismo que logró vencer la violencia y la represión del expresidente derechista Iván Duque Márquez.
De ahí que para muchos asistentes, esta decisión marca un punto de ruptura frente a gobiernos anteriores, señalados de priorizar intereses empresariales por encima de las necesidades de la clase trabajadora. “Es un paso firme hacia la justicia social”, se escuchaba repetir en medio de la jornada, la cual se desarrolló de forma pacífica, en medio de una mañana acompañada por un cielo despejado y soleado.
Desde las primeras horas de la mañana del jueves 19 de febrero, los participantes comenzaron a concentrarse en sectores estratégicos como la glorieta de La Chirimía y las inmediaciones del Sena Norte. Posteriormente, la movilización avanzó de manera pacífica por las principales vías hasta llegar al parque Caldas, donde se desarrollaron intervenciones públicas y actos culturales en respaldo a las reformas sociales impulsadas por el Gobierno nacional.
Durante la jornada, voceros sindicales y sociales reiteraron que, además del respaldo al salario mínimo vital, los sectores populares apoyan de manera decidida las reformas sociales promovidas por el Ejecutivo, entre ellas las iniciativas en salud, trabajo y pensiones. Aseguraron que estos cambios representan transformaciones estructurales largamente esperadas por amplios sectores de la población colombiana.
En ese contexto, varios líderes manifestaron también su respaldo a la candidatura presidencial del senador Iván Cepeda, con la expectativa de que logre una victoria en primera vuelta en las elecciones que se celebrarán en los próximos meses. “Ganamos en la primera, de esa la consigna desde ya, y esta marcha así lo confirma, tenemos la fuerza electoral suficientes para vencer a la oposición de primera”, expresaban las organizaciones sociales.
Y que según expresaron muchos de los marchantes, la continuidad de un proyecto político de corte progresista es vista como clave para consolidar las reformas en marcha y profundizar las políticas sociales. Ya se logró con Gustavo Petro, ahora la apuesta es continuar con Iván Cepeda, porque estudiantes, sindicalista, campesinos, indígenas, amas de casa, profesionales no están dispuestos a peder estas conquistas sociales.
“Acá está la gente defendiendo en las calles lo que conquistó en las urnas. Somos los mismos que luchamos por un gobierno popular y democrático, y si intentan frenar los cambios con maniobras judiciales o decisiones tomadas desde los escritorios, volveremos a las plazas públicas a defender los triunfos del pueblo”, expresó Carlos Ordóñez Dulcey mientras marchaba junto a cientos de trabajadores payaneses.
La movilización transcurrió en medio de consignas, banderas y llamados a la unidad popular. Para los organizadores, la alta participación demuestra que existe una base social activa que no solo respalda las decisiones del actual Gobierno, sino que está dispuesta a defender en las calles lo que considera avances en materia de derechos laborales y justicia social, aspecto nuevos en la vida política de la región y del país.

