Las protestas en Argentina volvieron a ocupar el centro del debate público en medio de un contexto de fuerte tensión económica y política. Durante los últimos días, miles de personas se movilizaron en distintos puntos del país, especialmente en la capital, para expresar su rechazo a las medidas de ajuste impulsadas por el gobierno del presidente Javier Milei, especialmente en el campo laboral.
En la ciudad de Buenos Aires, organizaciones sindicales, movimientos sociales, jubilados y trabajadores estatales se concentraron frente al Congreso y en la emblemática Plaza de Mayo. Las manifestaciones se desarrollaron en medio de un fuerte operativo de seguridad y cortes parciales de vías principales, lo que generó complicaciones en la movilidad.ntivará el despido de trabajadores, porque los empresarios no dudarán en utilizar el fondo específicamente creado para ello.
Los manifestantes cuestionan las reformas económicas que incluyen recortes en el gasto público, eliminación de subsidios y cambios en el sistema laboral. Según los convocantes, estas decisiones afectan de manera directa el poder adquisitivo de los trabajadores y el acceso a servicios básicos, en un país que enfrenta altos niveles de inflación y pobreza.
Este jueves 19 de fabero, la Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto que, una semana antes, ya habían aprobado los senadores.
Sin embargo, un artículo de esa iniciativa causó polémica respecto a las licencias por enfermedad fue eliminado por el oficialismo en la votación en la Cámara Baja, por lo que el texto deberá volver al Senado para convertirse en ley, algo que se da por descontado.
El debate de ese mismo jueves se produjo en medio de un paro general convocado por la Central General de los Trabajadores (CGT) -la principal central sindical del país- y movilizaciones en la Plaza de los Dos Congresos, donde sesionaban los diputados.
Entre las propuestas que más controversia causan está la extensión de la jornada laboral en un máximo de hasta 12 horas por día, el cálculo de las indemnizaciones por despido y las restricciones de las licencias médicas.
De ahí que algunas de las marchas estuvieron lideradas por centrales obreras y agrupaciones estudiantiles, que advirtieron sobre la posibilidad de nuevas jornadas de paro nacional si no se abren canales de diálogo con el Ejecutivo. Desde el Gobierno, en tanto, se ha defendido el plan de ajuste como una medida necesaria para estabilizar la economía y reducir el déficit fiscal.
Aunque en la mayoría de los puntos las protestas transcurrieron de manera pacífica, se registraron algunos enfrentamientos aislados entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Las autoridades informaron sobre detenciones puntuales y reiteraron que se garantizará el derecho a la protesta, pero sin permitir bloqueos prolongados ni actos de violencia.
Cacerolazos y protestas a esta hora en las calles de Buenos Aires, Argentina contra la reforma laboral esclavista de Javier Milei. pic.twitter.com/7abecYjGiH
— Mamertos 2.0🍉 (@Mamertos0) February 19, 2026
El clima social en Argentina continúa siendo de alta sensibilidad, y analistas prevén que las movilizaciones podrían intensificarse en las próximas semanas, dependiendo de la evolución económica y de las decisiones políticas que adopte el Gobierno nacional.
Uno de los principales cuestionamientos a los cambios es que equiparan el poder de negociación de las empresas con el de los trabajadores, algo que es descabellados por los argentinos.
«La reforma tiene un defecto de fondo muy grave, muy peligroso. Esconde una creencia ideológica de que las relaciones laborales son relaciones comunes, que no hace falta un derecho del trabajo. Es no creer en la inferioridad del trabajador con respecto al empleador», señalaron políticos y profesores de ese país.
«El derecho laboral no es un invento peronista, nace de reconocer que el trabajador, individualmente, no puede negociar de igual a igual con el empleador», añadieron los profesionles.
Para el especialista en derecho laboral, la nueva ley incentivará el despido de trabajadores, porque los empresarios no dudarán en utilizar el fondo específicamente creado para ello.
«Mi experiencia me dice que posiblemente no aumente el empleo después de la medida, porque la carga social no es el elemento más importante. En lo que se van a fijar los empresarios a la hora de contratar es si van a tener clientes y si el margen de ganancia les va a permitir sostener el negocio», acotaron los profesores.

