El jefe de Estado aseguró que presentará ante la Fiscalía un informe con supuestas evidencias sobre irregularidades en el preconteo electoral, cuestionando el software utilizado desde 2014 y señalando posibles alteraciones en las elecciones de 2022.
El presidente Gustavo Petro volvió a encender el debate político al anunciar que entregará a la Fiscalía General de la Nación un informe que, según afirmó, contendría pruebas de un presunto fraude electoral en Colombia.
El mandatario hizo el anuncio tras su intervención en la Casa de Nariño y posteriormente amplió sus señalamientos a través de su cuenta oficial en X, donde publicó un extenso mensaje acompañado de fotografías.
En su pronunciamiento, Petro se refirió a una supuesta irregularidad relacionada con las elecciones legislativas de 2014 y el partido Movimiento Independiente de Renovación Absoluta Mira.
Según el jefe de Estado, existiría un desacato a una sentencia del Consejo de Estado que habría ordenado la implementación de un “software de mesa” estatal tras declarar la nulidad de resultados en ese proceso electoral.
El mandatario cuestionó la legalidad del sistema de preconteo electoral utilizado desde entonces, señalando que la empresa encargada del proceso es una firma privada. En ese contexto mencionó a Thomas Greg & Sons y a su filial ASD, asegurando que esta última ha sido contratada para el preconteo desde 2014 y también participó en las elecciones de 2022, además de estar prevista —según dijo— para los comicios de 2026.
Petro sostuvo que el preconteo “determina lamentablemente las elecciones en Colombia” y reiteró que, a su juicio, el software empleado no cumple con lo ordenado por el alto tribunal. En ese sentido, insistió en que la negativa a revelar el funcionamiento del sistema genera dudas sobre la transparencia de los próximos comicios legislativos y presidenciales.
El jefe de Estado también afirmó contar con el testimonio de una persona que habría trabajado durante las elecciones de 2022. Según su versión, en la ciudad de Pereira se habrían diligenciado formularios con información transmitida telefónicamente, incluso antes del cierre de las urnas. Petro aseguró que en ese lugar habrían operado cientos de contratistas bajo cláusulas de confidencialidad, y que algunos documentos eran trasladados sin claridad sobre su destino.
De acuerdo con el mandatario, cualquier modificación en el preconteo solo debería producirse tras una impugnación formal en la mesa de votación, lo que implicaría la apertura y el reconteo físico de los sufragios por orden judicial. Sin embargo, afirmó que existirían variaciones que, según él, no habrían seguido ese procedimiento.
Entre los señalamientos más delicados, Petro aseguró que en 2022 se habrían alterado datos en 4.200 mesas mediante “iteraciones en los algoritmos” durante la fase de preconteo, lo que —según afirmó— habría significado la pérdida de cerca de 400.000 votos para el Pacto Histórico y su candidatura presidencial. También mencionó inconsistencias en simulacros previos a la jornada electoral.
El presidente indicó que posee registros mesa por mesa y que entregará esa información a las autoridades competentes junto con la parte resolutiva del fallo del Consejo de Estado al que hace referencia.
Finalmente, Petro hizo un llamado a fortalecer la vigilancia ciudadana en los procesos electorales y planteó la necesidad de contar con al menos 60.000 testigos electorales en todo el país, con el fin de —según sus palabras— garantizar la transparencia y la confianza en los próximos comicios.

