El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica informó que la décima fase de la operación “Promesa Verdadera 4” impactó objetivos militares y gubernamentales en Tel Aviv, Haifa y Jerusalén Este, en medio de una escalada de confrontaciones con Israel y Estados Unidos.



En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) anunció este lunes el lanzamiento de una nueva ofensiva con misiles contra objetivos militares y gubernamentales en Israel, como parte de lo que calificó como acciones defensivas frente a los ataques de Israel y Estados Unidos.

Según el comunicado oficial difundido por medios iraníes, la décima fase de la operación denominada “Promesa Verdadera 4” incluyó el uso de misiles Jeibar y estuvo dirigida contra instalaciones estratégicas en Tel Aviv, así como contra centros militares y de seguridad en Haifa y Jerusalén Este. El cuerpo militar afirmó que la operación abrió “las grandes puertas del fuego sobre los territorios ocupados”.

En el mismo pronunciamiento, el CGRI advirtió que podría ampliar el alcance de sus ataques contra bases israelíes y pidió a los residentes mantenerse alejados de instalaciones militares y gubernamentales. También instó a abandonar el territorio israelí ante el riesgo de nuevas acciones.

Los bombardeos desde Teherán se produjeron luego de varias oleadas de ataques atribuidos a Israel y Estados Unidos durante la madrugada del 2 de marzo contra territorio iraní. De acuerdo con la agencia Mehr, al menos 20 personas murieron en uno de los bombardeos registrados en el este de la capital iraní, donde se reportaron edificaciones destruidas y civiles heridos, incluidos niños.

Horas antes, el CGRI había informado sobre el inicio de la novena fase de la misma operación contra objetivos israelíes y estadounidenses en la región. Por su parte, medios israelíes reportaron nuevos lanzamientos de misiles desde Irán hacia Haifa, Jaffa (Tel Aviv) y Jerusalén, mientras sonaban las sirenas en Galilea, los Altos del Golán y otras zonas del norte del país.

La prensa de Israel señaló que cerca de 70 misiles balísticos fueron disparados en un lapso de 24 horas desde territorio iraní. Las fases séptima y octava de la operación también habrían incluido el lanzamiento de misiles y el despliegue masivo de drones contra objetivos vinculados a Israel y Estados Unidos en Medio Oriente, en lo que Teherán describe como una respuesta a agresiones previas.

Mientras tanto, el presidente de Chipre, Nikos Christodoulides, afirmó este lunes que su país “no participa ni participará” en operaciones militares contra Irán, luego de que un dron iraní impactara en la base británica de Akrotiri, ubicada en el sur de la isla, durante la noche del domingo.

En una alocución televisada, el mandatario recalcó que Chipre no forma parte de ninguna acción bélica y que su papel seguirá siendo el de contribuir a soluciones, recordando que la isla ha servido como punto de evacuación para ciudadanos europeos y de otras nacionalidades en anteriores crisis en Oriente Próximo.

El Consejo Nacional de Seguridad chipriota se reunió de manera extraordinaria para analizar la situación. Christodoulides señaló que el principal objetivo es garantizar la seguridad del país y confirmó que el aparato que impactó pertenece a la clase Shahed, drones explosivos utilizados en distintos escenarios de conflicto, incluidos Oriente Próximo y Ucrania.

El jefe de Estado también sostuvo una conversación con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien expresó el respaldo de la Unión Europea. Chipre ejerce actualmente la presidencia rotatoria del bloque, y debido a la situación se aplazó una reunión de ministros de Exteriores que estaba prevista para este lunes en la isla.

Las bases de Dekelia y Akrotiri son territorios soberanos del Reino Unido en la isla, consideradas por Londres como parte de sus dominios de ultramar, aunque este estatus es cuestionado por las autoridades chipriotas. Ambas instalaciones ocupan cerca del 3 % del territorio nacional. La base de Akrotiri se encuentra próxima a Limasol, donde residentes reportaron haber escuchado sirenas tras el ataque. Según el diario local Cyprus Mail, las autoridades británicas advirtieron a su personal sobre la posibilidad de nuevos impactos.

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