El caso fue reportado por los mismos compañeros de labores ante los medios de comunicación.
La desaparición del patrullero Francisco Javier Marrugo Pérez, quien al parecer se movilizaba por la vía Panamericana entre Cali y Popayán, ha encendido las alarmas dentro de la Policía Nacional y la comunidad en general.
Este caso pone de relieve los retos y peligros que enfrentan los integrantes de las fuerzas armadas al salir de servicio, especialmente en un departamento como el Cauca, donde la presencia de grupos armados ilegales ha aumentado considerablemente en los últimos años.
Francisco Javier Marrugo Pérez, adscrito a la Subestación de Policía San Joaquín en el municipio de El Tambo, había sido autorizado para un permiso de descanso de treinta días.
Según las versiones divulgadas por sus compañeros, el patrullero salió a disfrutar de su tiempo libre el 22 de febrero de 2026, con la expectativa de regresar a sus funciones el 28 de febrero. Sin embargo, el día anterior a su reintegración, el 27 de febrero, se comunicó telefónicamente con su comandante para informar que su vuelo de regreso desde Bogotá a Cali había sido cancelado, reprogramándose para el día siguiente a las 6:00 de la mañana. Este contratiempo parecía ser un simple inconveniente en un viaje que debería haber finalizado sin complicaciones.
El 28 de febrero, en la mañana, Marrugo Pérez volvió a contactar a su superior, informando que se encontraba en camino hacia su unidad y que había optado por la ruta Cali-Popayán, transitando por la carretera Panamericana. Esta comunicación generó cierta tranquilidad, ya que parecía que el patrullero llegaría pronto a cumplir con sus obligaciones. Sin embargo, transcurrieron las horas y no hubo evidencias de su arribo a la subestación. Hasta el momento, su ausencia se ha vuelto alarmante; no ha respondido a múltiples intentos de contacto por parte de sus compañeros, quienes han realizado llamadas y enviado mensajes a través de WhatsApp sin obtener respuesta.
La situación ha llevado a que las autoridades competentes inicien un protocolo de búsqueda, reportando oficialmente el caso de la desaparición del patrullero. Las diligencias están en marcha, buscando esclarecer las circunstancias que rodean su desaparición y tomando las medidas necesarias para ubicarlo lo más pronto posible. Esto incluye la coordinación de esfuerzos con otras entidades y una revisión exhaustiva de las últimas ubicaciones registradas en el trayecto que tomó.
Este hecho no es un acontecimiento aislado, sino que es representativo de un contexto más amplio y preocupante en el departamento del Cauca. La región ha visto un resurgimiento de la violencia y la actividad de grupos armados ilegales, quienes han puesto en jaque la seguridad de los ciudadanos, pero también la de quienes tienen la responsabilidad de mantener el orden. Es evidente que la labor de los miembros de la fuerza pública se ha vuelto más riesgosa durante sus desplazamientos, después de periodos de descanso, lo que plantea preguntas sobre las condiciones de seguridad que se deben garantizar.
La historia del patrullero Marrugo Pérez resuena con la de otros uniformados que también han enfrentado situaciones similares al final de sus permisos. La falta de seguridad en las carreteras y el incremento de los ataques contra miembros de la policía evidencian la urgencia de tomar medidas efectivas que puedan salvaguardar la vida de quienes arriesgan todo por servir a la sociedad. La comunidad y la institución esperan que este caso tenga un desenlace positivo, con la recuperación del patrullero, pero también es un llamado a la reflexión sobre la realidad que viven los policías en Colombia.
Las directivas de la Policía Nacional han reiterado su compromiso de investigar a fondo la desaparición del patrullero y de implementar estrategias que fortalezcan la seguridad en el desplazamiento de sus efectivos. La situación actual demanda atención inmediata, no solo para resolver el caso de Marrugo Pérez, sino para garantizar condiciones más seguras para todos aquellos que día a día enfrentan retos significativos en su labor de protección y servicio a la comunidad.

