La aspirante ingresó en la lista cerrada del Pacto Histórico, y dejó dos nuevos casos que entran a una larga lista de “quemados».
Las elecciones legislativas realizadas el 8 de marzo de 2026 en Colombia volvieron a evidenciar una tendencia que se repite en distintos procesos electorales: figuras del periodismo y la comunicación social que buscan trasladar su reconocimiento en los medios de comunicación a un espacio en el Congreso de la República de Colombia.
Aunque varios comunicadores aspiraron a una curul, los resultados mostraron que la visibilidad mediática no siempre se traduce en respaldo en las urnas. En esta ocasión, una de las pocas que logró concretar el paso de los medios a la política fue la periodista indígena del Putumayo Sandra Chindoy, conocida por su trabajo en RTVC Noticias.
Chindoy fue elegida senadora por la coalición Pacto Histórico al integrar la lista cerrada de ese movimiento en el puesto 11. La votación obtenida por la colectividad le permitió asegurar una de las 25 curules que ocupará en el Senado durante el periodo 2026-2030, consolidando así su llegada al escenario legislativo.
Sin embargo, el panorama fue diferente para otros comunicadores que también aspiraron a cargos de elección popular. Entre ellos se encuentra la periodista Sol Suárez Jaramillo, quien cuenta con trayectoria en medios como Noticias Caracol y La W Radio, además de ser creadora del proyecto pedagógico.
Suárez se postuló a la Cámara de Representantes por Bogotá con el respaldo del movimiento Ciudadanos Renovemos. Dentro de sus propuestas de campaña figuraba la inclusión de la educación financiera como asignatura obligatoria en colegios y universidades del país. No obstante, su colectividad no alcanzó la votación necesaria para asegurar una curul en el Congreso.
Tras conocerse los resultados, la periodista publicó un mensaje en sus redes sociales agradeciendo a quienes respaldaron su candidatura y participaron en su campaña política.
Otro de los comunicadores que intentó llegar al Legislativo fue el reportero Andrés Sánchez, conocido en Bogotá como “el patrullero de la noche” por su cobertura de hechos nocturnos en medios como Noticias RCN y Citytv Noticias. Sánchez se postuló a la Cámara de Representantes por la coalición “Bogotá entre todos”, integrada por los partidos Cambio Radical y Alma, pero tampoco logró el respaldo electoral suficiente.
El periodista había trabajado previamente como asesor en el Concejo de Bogotá, experiencia que utilizó como parte de su plataforma para aspirar a un escaño legislativo.
En la lista de aspirantes provenientes del ámbito mediático también figuraron reconocidas voces del periodismo deportivo. Uno de ellos fue Javier Fernández Franco, ampliamente conocido como “el cantante del gol”, quien intentó llegar al Congreso sin éxito. Algo similar ocurrió con el exárbitro y analista deportivo Rafael Sanabria, cuya candidatura tampoco logró consolidarse en las urnas.
La participación de periodistas en procesos electorales no es un fenómeno nuevo en Colombia. A lo largo de las últimas décadas, varias figuras del mundo de la comunicación han dado el salto a la política, con resultados diversos.
Uno de los casos más recordados es el de Édgar Perea, célebre narrador deportivo que fue elegido senador en 1998 tras una exitosa carrera en la radio y la televisión. Sin embargo, posteriormente perdió su investidura por continuar ejerciendo labores periodísticas mientras ocupaba su cargo parlamentario.
Otro antecedente es el del periodista político Édgar Artunduaga, quien llegó al Senado en 2002 luego de consolidar una amplia trayectoria en la radio, especialmente en espacios de análisis político como el reconocido programa “La Luciérnaga”.
También figura el caso de la columnista María Isabel Rueda, quien fue elegida representante a la Cámara por Bogotá en 1998, aunque posteriormente decidió renunciar a su curul.
La lista incluye además a figuras como Zulema Jattin, quien transitó del periodismo a la política, y a Luis Carlos Galán, quien inició su carrera profesional como periodista en el diario El Tiempo antes de convertirse en uno de los líderes políticos más influyentes del país.
Otros intentos más recientes tampoco lograron consolidarse electoralmente. Entre ellos están el periodista deportivo Javier Hernández Bonnet, candidato al Senado en 2010 por el Partido Conservador Colombiano, y la presentadora Mabel Lara, quien aspiró al Senado en 2022 por el Nuevo Liberalismo.
De igual manera, figuras como el columnista Felipe Zuleta Lleras y la periodista Rosa María Corcho, candidata al Senado en 2014, también intentaron llegar al Congreso sin alcanzar el umbral electoral.
Así, mientras algunos comunicadores logran transformar su visibilidad mediática en capital político, otros enfrentan el reto de traducir su reconocimiento público en respaldo ciudadano en las urnas. Las próximas legislaturas permitirán observar el desempeño de nuevas figuras como Sandra Chindoy en el Senado, mientras otros profesionales de la comunicación evalúan si volverán a intentar el salto a la política en futuros procesos electorales.

