Un enfrentamiento en Santa Cruz de la Sierra dejó 13 capturados, entre ellos este temido criminal, señalado de integrar dicha organización delictiva. Autoridades investigan posibles vínculos con bandas internacionales.
Un operativo de alto riesgo adelantado por la Policía en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, dejó como resultado la captura de 13 personas, entre ellas varios ciudadanos colombianos, luego de un intercambio de disparos registrado durante la intervención a un inmueble señalado de actividades sospechosas.
Entre los detenidos está alias Mapaya, jefe de la banda delincuencial Los Espartanos, la cual tiene como centro de operaciones la ciudad de Buenaventura, en el Valle del Cauca.
La acción fue confirmada por el comandante departamental de la Policía Boliviana, coronel David Gómez, quien explicó que el procedimiento fue catalogado como de “alto riesgo”, debido a la reacción armada de los ocupantes de la vivienda al momento del ingreso de los uniformados.
De acuerdo con el reporte oficial, la operación fue posible gracias a labores de inteligencia que permitieron ubicar a un grupo de personas, en su mayoría colombianos, reunidos en el inmueble, donde presuntamente consumían bebidas alcohólicas. Sin embargo, la situación escaló cuando los agentes fueron recibidos con disparos, obligando a la fuerza pública a responder conforme a los protocolos establecidos.
Como resultado del procedimiento, fueron capturadas trece personas: once ciudadanos colombianos y dos bolivianos. En el lugar, además, se incautaron tres armas de fuego tipo pistola calibre 9 milímetros, lo que refuerza la hipótesis de que se trataría de un grupo con posibles vínculos criminales.
Entre los detenidos se encuentra Jorge Isaac Campas Jiménez, conocido con el alias de “Mapaya”, señalado como un individuo de alta peligrosidad y presunto integrante del grupo delincuencial Los Espartanos, organización que opera en el puerto de Buenaventura, Colombia, y que ha sido relacionada con múltiples hechos de violencia y narcotráfico.
Medios de comunicación bolivianos han reportado que alias Mapaya sería una pieza clave dentro de redes criminales transnacionales, lo que ha encendido las alertas sobre la posible expansión de estructuras delictivas colombianas hacia otros países de la región. Estas versiones son verificadas por las autoridades, que ya iniciaron un intercambio de información con organismos internacionales y con entidades de seguridad de Colombia.
El objetivo de esta cooperación es establecer los antecedentes judiciales de los capturados, así como determinar si tienen vínculos con organizaciones criminales que operan en Bolivia o en otros países de América Latina.
Por ahora, los detenidos enfrentarán procesos judiciales en territorio boliviano por los presuntos delitos de organización criminal y porte ilegal de armas de fuego, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer el alcance de sus actividades.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por la internacionalización del crimen organizado y la necesidad de fortalecer la cooperación entre países para combatir estas estructuras que operan sin fronteras.

