En la plazoleta San Domingo de la capital del Cauca se cumplió este acto humanitario con una de las naciones más afectadas por la política internacional de Donald Trump.
Desde el suroccidente colombiano, organizaciones sociales, campesinas y populares adelantan acciones de solidaridad con el pueblo cubano, en medio de lo que califican como una situación prolongada de afectación por el bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos de Norteamérica.
Así lo dio a conocer Oscar Salazar, dinamizador del Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano, Pupsoc, y miembro del proceso campesino y popular del municipio de La Vega, en el macizo caucano, quien explicó que estas iniciativas tienen un trasfondo ético y político.
“Rechazamos estas formas de violencia inhumanas, como es el bloqueo que ha padecido Cuba por más de 65 años. Por eso desarrollamos acciones puntuales de solidaridad”, expresó el líder social.
Según indicó, estas actividades buscan visibilizar los impactos de las sanciones económicas sobre la población cubana, las cuales —afirmó— afectan principios fundamentales del derecho internacional, como la autodeterminación de los pueblos.
En ese sentido, señaló que el bloqueo constituye una forma de presión que, aunque no es militar, tiene consecuencias profundas sobre la vida cotidiana. “Es como bombardear con medidas económicas, que pueden ser tan dañinas como las acciones bélicas”, manifestó.
Las organizaciones del Cauca también han construido lazos con procesos de educación popular en la isla, particularmente con centros de formación en La Habana, con los que han intercambiado experiencias en pedagogía y organización comunitaria.
“Tenemos décadas de trabajo formando conciencia crítica en nuestros territorios, y ese conocimiento lo hemos compartido con hermanos cubanos. Por eso nos duele lo que vive ese pueblo”, agregó Salazar.
Finalmente, el líder social hizo un llamado a la ciudadanía a reflexionar sobre la realidad local e internacional, y a asumir una postura crítica frente a la información que circula. “Hay muchas cosas que se pueden hacer por los pueblos, desde nuestros barrios y comunidades. Se trata de pensar por nosotros mismos y construir conciencia colectiva”, concluyó.
Las jornadas de solidaridad continúan desarrollándose en distintos espacios del departamento, como una forma de respaldo simbólico y político al pueblo cubano.

