Ahora este municipio es uno de los más mortales y violentos de la región, con este caso, ya son cuatro homicidios registrados durante la semana.


La violencia continúa marcando el pulso del norte del Cauca, donde este viernes 24 de abril de 2026 un escolta de la Unidad Nacional de Protección, UNP, perdió la vida tras un ataque armado en la zona rural del municipio de Santander de Quilichao.

Este lamentable hecho pone en evidencia la compleja situación de orden público que afecta a esta región, caracterizada por la presencia de grupos armados ilegales y el recrudecimiento de los violentos enfrentamientos, quedando atrapada la población civil.

Según la información suministrada por integrantes de la Policía Nacional, los hechos ocurrieron hacia las 10:50 de la mañana en la vereda Quita Pereza. El escolta Nilson Tumal, de 54 años y oriundo de la ciudad Pasto, recibió múltiples impactos de bala mientras se movilizaba junto a la persona protegida en una camioneta.

El vehículo quedó varado a un costado de la carretera destapada tras colisionar con una cerca ubicada en un potrero. Las fotografías del lugar, ampliamente divulgadas en redes sociales, muestran la cabina del vehículo con perforaciones causadas por los disparos, lo que da cuenta de la intensidad del ataque.

El contexto del ataque señala que un líder social, quien contaba con el esquema de protección brindado por la UNP, se desplazaba en compañía de su escolta cuando fueron interceptados por varios hombres armados que se movilizaban en motocicletas. Esta forma de operar es característica de las disidencias de las Farc, particularmente del frente Jaime Martínez, cuya presencia está marcada en esta zona del departamento. Según reportes preliminares, los agresores abrieron fuego contra el vehículo, hiriendo gravemente a Tumal. Fue trasladado de inmediato al centro asistencial local, donde minutos después falleció debido a la gravedad de las heridas sufridas.

Además de arrebatar la vida del escolta, los agresores sustrajeron elementos de protección, pertenencias personales y el arma de dotación del funcionario. Por fortuna, la persona amparada bajo el esquema de seguridad resultó ilesa durante el atentado. No obstante, la gravedad del episodio ha generado una profunda preocupación entre la comunidad y los medios de comunicación locales, que denuncian el creciente nivel de violencia en Santander de Quilichao y sus alrededores.

Las autoridades desplegaron unidades del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) para realizar las diligencias pertinentes y esclarecer las circunstancias que rodearon este homicidio. La prioridad es identificar y capturar a los responsables, quienes continúan operando con impunidad en esta región azotada por conflictos armados. La Policía Nacional, por su parte, rechazó enérgicamente este acto violento y confirmó su compromiso con la protección de la vida y la seguridad de los ciudadanos del Cauca.

Este hecho trágico es un reflejo más de la difícil realidad que afronta el departamento del Cauca, una región donde la guerra entre diversos grupos armados ilegales y la fuerza pública se ha intensificado considerablemente en los últimos tiempos. La disputa por el control territorial, el narcotráfico y la afectación a líderes sociales han generado un clima de inseguridad constante que pone en riesgo la vida de cientos de personas. La muerte de Nilson Tumal, un servidor público encargado de proteger a quienes están en mayor riesgo, representa una dura pérdida para la institucionalidad y la sociedad caucana.

Comentarios en Facebook