En esta población se evidenció la marcada polarización que genera el jefe del Centro Democrático, previo a la elecciones presidenciales.


La visita del expresidente Álvaro Uribe Vélez al municipio de Segovia, realizada el domingo 24 de mayo de 2026, desató nuevos choques políticos entre simpatizantes del Centro Democrático y sectores afines al Pacto Histórico, en medio de la recta final hacia la primera vuelta presidencial prevista para el próximo 31 de mayo. El jefe del Centro Democrático fue abucheado por cientos de personas.

Durante la jornada se registraron tensiones y cruces verbales en las principales calles de este municipio antioqueño, donde seguidores de ambas corrientes políticas protagonizaron momentos de confrontación mientras avanzaba la agenda pública del exmandatario, quien a todas luces ya no tiene aceptación en amplias capas de la sociedad colombiana.

Lo ocurrido volvió a poner en evidencia la fuerte polarización política que atraviesa esta región del nordeste antioqueño, considerada estratégica tanto por su actividad minera como por el ambiente electoral que vive el país. Además, Segovia es aún un territorio marcado por problemas de orden público y la presencia de grupos armados ilegales, entre ellos disidencias de las Farc y estructuras del Clan del Golfo.

Tras los incidentes, el Centro Democrático emitió un pronunciamiento en el que rechazó los hechos y responsabilizó a sectores cercanos al oficialismo de promover escenarios de hostilidad contra sus dirigentes.

“(Iván) Cepeda, (Isabel) Zuleta y (Gustavo) Petro le huyen al debate y recurren a la intimidación. Como no tienen argumentos, agitan las banderas del odio y la violencia para atacar a quienes piensan distinto”, manifestó la colectividad mediante un comunicado.

El partido también aseguró que tanto la campaña de Uribe Vélez como la de la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia han sido objeto de constantes ataques por parte de sectores radicales identificados con el Pacto Histórico.

“Lo ocurrido este domingo en Segovia es una muestra más de esa intolerancia”, agregó la colectividad política, que reiteró su intención de continuar recorriendo diferentes regiones del país durante la campaña presidencial.

En su declaración, el Centro Democrático insistió en que no abandonará las plazas públicas pese a los episodios de confrontación registrados durante las actividades políticas.

“No nos van a sacar de las calles. Frente a la violencia y las agresiones, responderemos con firmeza, con argumentos y de cara al país”, señaló el partido en respaldo a la presencia del exjefe de Estado en Segovia.

La visita de Uribe tuvo como propósito participar en un encuentro relacionado con la formalización minera y respaldar propuestas asociadas a la actividad extractiva en la región. Asimismo, el exmandatario aprovechó el evento para promover la candidatura presidencial de Paloma Valencia de cara a las elecciones del próximo 31 de mayo.

Los hechos ocurridos durante la jornada reflejan el clima de alta tensión política que vive el país a pocos días de las elecciones presidenciales, en medio de fuertes disputas ideológicas entre sectores de oposición y el Gobierno nacional.

La jornada estuvo atravesada por protestas ciudadanas y una fuerte reacción de la oposición. Durante su intervención, Uribe Vélez fue abucheado por decenas de manifestantes que coreaban consignas como “¡Fuera!” y “Segovia no te quiere”, lo que llevó a que debiera retirarse anticipadamente del lugar, como quedó evidenciado en las imágenes que circularon del hecho en plataformas digitales.

Zuleta, del Pacto Histórico, atribuyó la reacción popular en Segovia a un rechazo de fondo a las políticas mineras promovidas por el exmandatario. “Uribe estuvo en Segovia dando un mensaje cínico que ya nadie quiere escuchar, lo que sí retumbó fue la voz del pueblo minero organizado y progresista, que sabe que las políticas de despojo minero fueron promovidas por la derecha de este país”, indicó.

A su vez, Hernán Muriel, representante electo a la Cámara por el Pacto Histórico, interpretó la reacción ciudadana como un giro en la percepción política del departamento. “Dios mío. Hace 20 años, nadie nunca creería que esto es Antioquia. Hoy la realidad es otra. Álvaro Uribe es rechazado masivamente en nuestro departamento. Pero rechazado CON TODA. Y esto se va a ver reflejado en las elecciones”, dijo.

En una posición contraria, Hernán Cadavid, congresista del partido derechista Centro Democrático, acusó directamente al Pacto Histórico de promover la hostilidad política. “Les queda la violencia que aplicó el Pacto Histórico hoy en Segovia. Les tenemos noticias: No nos vamos a mover de los territorios a los que además les fallaron en la promesa minera. Sin violencia no pueden; los seguiremos enfrentando a los intolerantes”, expresó el senador electo.

Hay que destacar que en la antesala de su visita, Uribe denunció un presunto intento de sabotaje por parte de sectores del Pacto Histórico, al señalar de forma directa al representante Muriel. Durante la jornada, el exmandatario también dirigió un mensaje a los grupos armados ilegales presentes en la región, como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo.

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