Es el segundo funcionario del Gobierno Petro que enfrenta una suspensión provisional por parte del Ministerio Público. El otro es Alfredo Saade, embajador del país en Brasil.
La Procuraduría General de la Nación continúa su labor de vigilancia y control disciplinario sobre altos funcionarios del Gobierno nacional, esta vez con una nueva actuación que pone bajo la lupa al director de la Carlos Carrillo (Ungrd), Carlos Carrillo. La entidad investiga una presunta participación indebida en política por parte del funcionario, quien se habría pronunciado públicamente en un contexto electoral, lo que podría constituir una transgresión a las normas que regulan la conducta de los servidores públicos en materia política.
Según fuentes internas de la Procuraduría, la suspensión provisional de Carlos Carrillo ya estaría decidida, aunque el acto administrativo formal aún no ha sido expedido ni comunicado oficialmente. Esta actuación disciplinaria se da pocas horas después de que el Ministerio Público suspendiera también al embajador de Colombia en Brasil, Alfredo Saade, por hechos similares relacionados con intervenciones públicas durante el actual escenario electoral, evidenciando así un seguimiento estricto sobre la participación política de funcionarios públicos en esta coyuntura.
En el caso del embajador Saade, la Procuraduría encontró indicios preliminares de que varios mensajes difundidos en la red social X podrían representar un uso indebido de su investidura para influenciar la opinión pública a favor del candidato oficialista Iván Cepeda. La entidad disciplinaria cuestionó especialmente publicaciones en las que Saade exhortaba al presidente Gustavo Petro y al ministro del Interior, Armando Benedetti, a apartarse de sus cargos para involucrarse activamente en la campaña electoral rumbo a la segunda vuelta presidencial. Entre los mensajes citados en el expediente, destacó uno en el que se lee: “Presidente Gustavo Petro. Victoria o muerte. El país lo necesita libre de ataduras, renuncie al cargo, demuestre cómo es que se ponen 15 millones de votos en las urnas. Levántate Colombia”. Otro mensaje señalaba: “Todos conocen las molestias que he tenido con Roy Barreras y Armando Benedetti (…) Es hora de radicalizar el discurso, el pueblo quiere a un líder firme. Gustavo Petro. Iván Cepeda. Gustavo Bolívar”.
Respecto a Carlos Carrillo, la Procuraduría centra su análisis en unas declaraciones que el director de la Ungrd hizo a medios de comunicación, donde defendió las actuaciones del presidente Gustavo Petro en el marco del proceso electoral
Carrillo afirmó que las intervenciones y recorridos del mandatario por la región Caribe no pueden considerarse como participaciones indebidas en política. En sus palabras, “Yo considero que el Presidente es un hombre que siente un cariño real por el pueblo colombiano. El señor Presidente quiere un país mejor, quiere un país más justo”. Este tipo de expresiones, aunque elogiosas, han llamado la atención del Ministerio Público, especialmente porque Carrillo también hizo referencia al panorama electoral y a uno de los aspirantes que competirá en la segunda vuelta presidencial contra Iván Cepeda, sin mencionarlo explícitamente, pero aludiendo a un “proyecto abiertamente fascista” que estaría ascendiendo en Colombia y preocupando al presidente. Dijo además: “Cuando 10,3 millones de personas votan por un candidato que promete destripar a la otra mitad, pues es entendible la preocupación del Presidente”.
Para la Procuraduría, estos pronunciamientos pueden representar una violación de las restricciones constitucionales y legales que limitan la participación de los servidores públicos en controversias políticas y electorales, pues buscan garantizar la neutralidad y la imparcialidad de quienes están al servicio del Estado. Además, resaltaron que Carrillo ocupa un cargo de alta relevancia dentro de la administración nacional, encabezando una entidad con amplia capacidad presupuestal y presencia territorial, responsable de coordinar la atención de emergencias y la gestión del riesgo en todo el país, lo que hace aún más delicada su posible injerencia política.
Si la suspensión provisional de Carlos Carrillo se concreta, la Procuraduría indicó que será responsabilidad del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre) designar temporalmente a la persona que asumirá la dirección de la Ungrd mientras dure la medida disciplinaria. Esta decisión busca garantizar la continuidad en la gestión del riesgo y la atención a emergencias, dos funciones cruciales para el bienestar y la seguridad de la población colombiana.
Por último, la actuación disciplinaria contra Carlos Carrillo refleja el compromiso de la Procuraduría General de la Nación con la defensa de la legalidad y la imparcialidad en el ejercicio de la función pública, especialmente en un momento tan relevante como el actual proceso electoral. La institución reitera la importancia de respetar los límites establecidos para evitar que las autoridades públicas utilicen su cargo para influir en la contienda política, preservando así la confianza ciudadana en las instituciones del Estado y la transparencia del sistema democrático.

