Servicio Geológico de Estados Unidos entregó detalles de los movimientos telúricos de 6,0 y 5,3.


Un sismo de magnitud 7,3 sacudió este viernes el extremo sur de México y el oeste de Guatemala, generando pánico entre los habitantes de la región y activando de inmediato una alerta de tsunami para las costas en un radio de 300 kilómetros del epicentro. El temblor ocurrió a las 8:48 de la mañana hora local y fue reportado por el Servicio Geológico de Estados Unidos, USGS.

El epicentro se ubicó a menos de 50 kilómetros de la costa del Pacífico mexicano y el movimiento se sintió con especial intensidad en Tapachula, en el estado de Chiapas. En zonas de Guatemala y El Salvador el sismo también fue percibido con fuerza, provocando que miles de personas evacuaran sus viviendas y lugares de trabajo en busca de espacios abiertos. Al menos cinco réplicas de magnitud superior a 5 se registraron tras el terremoto principal.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que se comunicó con los gobernadores de Chiapas y Tabasco y que en ese momento no se reportaban daños. Las autoridades se desplazaron a la zona para evaluar posibles afectaciones estructurales y coordinar medidas preventivas. El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, declaró que «hasta el momento no tenemos nada que lamentar» e instó a la calma, aunque reconoció que las réplicas continuaban.

En Tuxtla Gutiérrez, capital del estado de Chiapas, hubo algunas escenas de pánico en los contados edificios altos de la ciudad.

“Se siente horrible allá arriba”, dijo a la AFP Aracelí Sánchez, una empleada gubernamental que estaba en un edificio de 15 pisos. “Hubo gente que lloró”, añadió con voz agitada tras bajar por las escaleras de emergencia.

La Secretaría de Protección Civil de Chiapas estimó variaciones anómalas del nivel del mar de hasta 105 centímetros y recomendó a los habitantes mantenerse alejados de las playas por el riesgo de tsunami. El sistema de alertas de EE.UU. exhortó a las autoridades locales a realizar sus propias estimaciones del riesgo.

El USGS descartó riesgo de deslizamientos pero advirtió sobre peligro severo de licuefacción, fenómeno en el que el suelo pierde temporalmente su resistencia y se comporta como un líquido espeso. El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano no emitió ninguna alerta, ya que Chiapas no cuenta con sensores sísmicos según sus mapas. El presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, pidió calma y llamó a seguir las recomendaciones de las autoridades.

“Se invita a la población a que se aleje de las playas”, expresaron las autoridades mexicanas, mientras atienden la emergencia.

Ciudad de México, sacudida en 1985 y 2017 por poderosos sismos, está a más de 800 kilómetros del epicentro, pero en redes sociales hay algunos reportes de personas que dicen haberlo percibido. Algunos edificios altos fueron evacuados por precaución.

México y Centroamérica se ubican en distintas placas tectónicas cuyos movimientos convierten a la región en una de las más sísmicas en el mundo.

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