La designación de la comunicadora social y periodista abrió de inmediato una doble discusión en el país: por un lado, se cuestiona su perfil técnico para asumir una de las carteras más sensibles del territorio nacional y, por el otro, revivió una vieja controversia política que involucra a su padre, Frank Holguín Ortiz, por presuntos vínculos con Pablo Escobar.
La designación de Paola Holguín como nueva ministra de Cultura del gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella comenzó a generar fuertes cuestionamientos desde distintos sectores políticos y sociales, que consideran contradictorio su nombramiento al frente de una cartera encargada de promover el desarrollo cultural del país.
Las críticas se centran en el perfil de la exsenadora, reconocida por sus posiciones de derecha y por haber defendido públicamente la reducción del tamaño del Estado. Durante su aspiración a la candidatura presidencial por el Centro Democrático, Holguín manifestó que era necesario «aplicarle la motosierra de Javier Milei al Estado colombiano», en referencia a la política de recorte del gasto público impulsada por el mandatario argentino. La dirigente explicó entonces que su propuesta consistía en disminuir la burocracia, reducir el gasto estatal y reorganizar la administración pública.
Para diversos analistas y sectores de oposición, resulta llamativo que una dirigente que ha promovido políticas de austeridad y reducción del aparato estatal asuma ahora la conducción del Ministerio de Cultura, una cartera que históricamente ha reclamado mayores recursos para fortalecer las expresiones artísticas, el patrimonio cultural y los procesos comunitarios en todo el territorio nacional.
Los cuestionamientos también se han extendido por los antecedentes familiares de la futura ministra. Su padre, Frank Holguín Ortiz, fue vinculado hace varios años a un proceso de extinción de dominio relacionado con bienes que pertenecieron al narcotraficante Pablo Escobar. De acuerdo con expedientes judiciales y publicaciones periodísticas, la Fiscalía sostuvo que varios inmuebles adquiridos por Holguín Ortiz hacían parte de una estructura de testaferrato utilizada para ocultar propiedades del jefe del Cartel de Medellín, Pablo Escobar, razón por la cual dichos bienes fueron objeto de extinción de dominio por decisión judicial. No obstante, no existe una condena penal en su contra por el delito de testaferrato o por vínculos con el narcotráfico.
La controversia alrededor de Paola Holguín se produce apenas horas después de que Abelardo de la Espriella anunciara oficialmente su nombramiento como ministra de Cultura dentro del gabinete que lo acompañará desde el próximo 7 de agosto.
Para varios sectores críticos, la llegada de Holguín confirma que el nuevo gobierno terminó recurriendo a las mismas figuras tradicionales de la política colombiana, pese a que durante la campaña presidencial prometió una renovación en la forma de administrar el Estado y conformar su equipo de gobierno. A su juicio, el nombramiento evidencia una continuidad con sectores políticos tradicionales y abre un debate sobre el rumbo que tendrá la política cultural del país durante los próximos cuatro años.
Paola Holguín es una dirigente política antioqueña, comunicadora social y periodista, quien fue designada por el presidente electo Abelardo de la Espriella como ministra de Cultura para el gobierno que iniciará el 7 de agosto de 2026. El anuncio fue realizado el 17 de julio de 2026 y la convierte en una de las integrantes del gabinete del nuevo mandatario.
Perfil académico
Paola Andrea Holguín Moreno nació en Medellín el 11 de noviembre de 1973. Su formación incluye:
• Comunicadora Social y Periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana.
• Magíster en Estudios Políticos con énfasis en Economía y Desarrollo.
• Magíster en Seguridad y Defensa Nacional de la Escuela Superior de Guerra.
• Estudios especializados en Estrategia y Políticas de Defensa, así como en Terrorismo y Contrainsurgencia en el Centro Hemisférico de Estudios de Defensa de la Universidad Nacional de Defensa, en Washington.
Trayectoria política
Holguín ha desarrollado gran parte de su carrera en temas de seguridad, defensa y política pública.
Entre los principales cargos desempeñados se destacan:
• Asesora presidencial durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez.
• Encargada de Asuntos Políticos de la Embajada de Colombia en México.
• Consultora en temas de seguridad y justicia.
• Docente universitaria.
• Senadora de la República durante tres periodos consecutivos (2014-2026) por el partido Centro Democrático.
En junio de 2026 renunció tanto a su curul como a su militancia en el Centro Democrático, luego de haber participado como precandidata presidencial de esa colectividad. Aunque su trayectoria ha estado más vinculada a la seguridad y la política que al sector cultural, el equipo del presidente electo destacó varias iniciativas impulsadas por Holguín relacionadas con el patrimonio cultural, entre ellas:
• Autora de la Ley del Carriel Antioqueño como Patrimonio Cultural de la Nación.
• Gestión para la ampliación del Museo de Antropología de Jericó (MAJA).
• Promoción de un Centro de Artes y Oficios en Jericó con apoyo del Gobierno de Taiwán.
• Impulso a proyectos de protección del patrimonio y fortalecimiento de las industrias culturales.
Según el comunicado oficial del presidente electo, Holguín tendrá la responsabilidad de:
• Fortalecer la formación cultural de los jóvenes colombianos.
• Proteger el patrimonio cultural colombiano.
• Internacionalizar el talento artístico nacional.
• Formalizar a los creadores y gestores culturales.
• Convertir la cultura en un sector con mayor impacto económico y proyección internacional.
Su nombramiento causa mucha atención porque durante más de una década fue una de las principales figuras del uribismo en el Congreso. Sin embargo, llega al gabinete de Abelardo de la Espriella pocos meses después de abandonar el Centro Democrático, en medio de diferencias internas tras la elección del candidato presidencial de ese partido. Diversos analistas consideran que su designación representa un acercamiento del nuevo Gobierno a sectores de la derecha con experiencia legislativa, aunque también ha suscitado debate por su limitada trayectoria directa en el ámbito cultural.

