Los militares que laboran en esta parte del país están preparados para recibir al presidente electo y adelantar así su posesión como presidente de Colombia.



La Brigada 29 del Ejército Nacional entró en fase de alistamiento para la eventual posesión del presidente electo Abelardo De la Espriella en Popayán el próximo 7 de agosto, en lo que se perfila como un episodio sin precedentes en la historia institucional de Colombia: militares que parecen prepararse para un acto que su propio comandante supremo ha prohibido expresamente.

Fuentes militares confirmaron a varios periodistas de la región que cerca de 5.000 soldados permanecen listos para desplegar el principal dispositivo de seguridad en la capital caucana y municipios cercanos si finalmente se confirma la realización de la ceremonia. Aunque todavía no existe una orden formal de movilización, las tropas ya recibieron instrucciones para mantenerse preparadas mientras se toma la decisión definitiva. Las Fuerzas Militares estudian además reforzar el operativo con unidades provenientes del Valle del Cauca y Nariño, así como con capacidades especializadas para enfrentar posibles amenazas con drones.

El alistamiento ocurre en abierta tensión con la postura del presidente Gustavo Petro, quien reiteró esta semana que no autorizará el uso de instalaciones militares para la posesión de su sucesor mientras continúe siendo el jefe de Estado. «Ni el Ejército, ni la Armada, ni la Policía deben alistar ni una sola silla en una guarnición, es mi orden, no lo permito. Soy el jefe supremo y comandante de las Fuerzas Militares hasta el último segundo», afirmó Petro en un discurso pronunciado en la Quinta de San Pedro Alejandrino.

Sin embargo, el alistamiento de la Brigada 29 sugiere que sectores de las Fuerzas Militares ya se preparan en función de las instrucciones del gobierno entrante, en una situación que varios analistas han calificado como un síntoma de la fractura institucional que caracteriza esta transición. Si los militares avanzan en la preparación del operativo de seguridad para la posesión en Popayán pese a la prohibición del actual comandante supremo, estarían incurriendo en lo que juristas y constitucionalistas describen como un acto de desobediencia a las órdenes del jefe de Estado en ejercicio.

De confirmarse la ceremonia en el Cauca, el operativo estaría coordinado por la Tercera División del Ejército, que tiene jurisdicción sobre Cauca, Valle del Cauca y Nariño, una región que enfrenta importantes desafíos de orden público y donde la presencia de grupos armados ilegales representa un reto adicional para cualquier operativo de seguridad de esa envergadura.

El pulso político sobre el lugar de la posesión continúa sin resolverse. Mientras De la Espriella mantiene su intención de posesionarse en una guarnición militar de Popayán como homenaje a la fuerza pública, el Congreso de la República analiza las proposiciones radicadas para autorizar o impedir el traslado de la sede del acto fuera de Bogotá. La decisión del Legislativo será determinante para definir si Colombia vivirá el 7 de agosto una posesión presidencial histórica en la capital caucana o si el acto se realiza finalmente en la Plaza de Bolívar de Bogotá, como lo establece la tradición republicana.

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