A través del ministerio del Interior, las autoridades nacionales exigieron acelerar las investigaciones para dar con los responsables de este hecho. También alertaron de las amenazas de muerte contra otro dirigente comunero.
El Gobierno Nacional condenó el atentado armado ocurrido en el casco urbano de Florida, departamento del Valle del Cauca, en el que fue asesinado el gobernador mayor del resguardo indígena Kwe’sx Yu Kiwe, Julián Mauricio Gutiérrez Grajales, y advirtió sobre la delicada situación de seguridad que enfrentan los líderes del pueblo Nasa tras conocerse nuevas amenazas de muerte.
A través del Ministerio del Interior, el Ejecutivo rechazó el ataque perpetrado en un restaurante del municipio, donde hombres armados dispararon contra varias personas. En el hecho murieron un escolta de la Unidad Nacional de Protección (UNP) y un comunero indígena, mientras que Gutiérrez Grajales resultó gravemente herido y falleció horas después en un centro asistencial.
El Gobierno expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y con las comunidades indígenas del Valle del Cauca, al tiempo que solicitó a la Fiscalía y a las autoridades competentes acelerar las investigaciones para identificar y capturar a los responsables del crimen.
De manera paralela, el Ministerio del Interior alertó por las amenazas recibidas por Jhon Anderson Ipia, coordinador político y administrativo del Consejo de Gobierno del Pueblo Nasa. Según la denuncia oficial, el dirigente recibió un ultimátum de 24 horas para abandonar el país, lo que encendió las alarmas sobre el incremento del riesgo que enfrentan las autoridades indígenas.
Las autoridades recordaron que la región atraviesa un complejo panorama de orden público por la presencia de grupos armados ilegales que disputan el control territorial y han convertido a los líderes sociales y comunitarios en blanco de amenazas y atentados.
Organizaciones indígenas y defensoras de derechos humanos exigieron garantías para la protección de las autoridades ancestrales y reclamaron acciones contundentes para frenar la violencia contra los pueblos indígenas. Según Indepaz, con el homicidio de Julián Mauricio Gutiérrez Grajales ya son 88 los líderes sociales asesinados en Colombia durante 2026, una cifra que mantiene la preocupación por la seguridad de quienes ejercen labores de representación comunitaria.

