Organismos de socorro y autoridades trabajan de la mano con las comunidades para enfrentar esta emergencia.
Tras más de 20 días consecutivos de emisiones de ceniza y gases del volcán Puracé, las autoridades del municipio de Puracé, en el oriente del Cauca, declararon la calamidad pública para agilizar la atención de una emergencia que ya afecta la salud de la población, la producción agrícola, el abastecimiento de agua y la economía de cientos de familias campesinas.
La decisión fue adoptada por unanimidad durante una sesión del Comité Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres, luego de evaluar el impacto que ha dejado la actividad volcánica en las ocho veredas del corregimiento de Coconuco y otras comunidades cercanas al macizo.
El alcalde Jorge Armando Andrade Molano explicó que la declaratoria permitirá disponer de recursos para responder a la emergencia y estructurar un plan de acción que será construido junto con las comunidades afectadas.
Como parte de las medidas iniciales, la administración municipal comenzó la adecuación de albergues temporales en Crucero La Mina y en la cabecera de Coconuco, con el fin de estar preparados ante una eventual evacuación si la actividad del volcán presenta un incremento.
Mientras tanto, la población continúa enfrentando los efectos de la constante caída de ceniza. Adultos mayores y niños han presentado molestias respiratorias y otras afectaciones derivadas de la exposición prolongada al material volcánico.
La situación también golpea al sector agropecuario. Según líderes comunitarios, los cultivos de papa, fresa y otros productos agrícolas presentan pérdidas considerables debido a la acumulación de ceniza sobre las plantas, mientras que varias fuentes de agua han resultado contaminadas.
Alexander Ramos, gobernador del resguardo indígena de Paletará, indicó que cerca de 2.000 habitantes ya sufren las consecuencias de la emergencia.
«Hace más de veinte días persisten las emisiones de ceniza y azufre. Los cultivos están siendo afectados y también comienzan a presentarse problemas en las fuentes hídricas. La comunidad permanece preocupada porque no sabe cómo evolucionará la actividad del volcán», manifestó.
Uno de los puntos más críticos se registra en la vereda Río Negro, donde la caída permanente de ceniza ha comprometido el abastecimiento de agua para varias familias.
Como respuesta a la emergencia, la Gobernación del Cauca entregó más de 5.000 tapabocas, equipos de protección respiratoria, medicamentos y fortaleció el trabajo de vigías comunitarios para realizar seguimiento permanente a la actividad volcánica.
Además, 33 familias de la vereda Alto de Anambío recibieron ayudas humanitarias consistentes en tanques para almacenamiento de agua, mangueras, láminas de zinc para proteger nacimientos de agua y 3.000 tapabocas N95.
Paralelamente, la Alcaldía anunció la consultoría para construir un nuevo sistema de acueducto que beneficiará a más de 360 familias de Alto La Laguna, Alto Calaguala y Los Lagos, mediante una inversión superior a 2.000 millones de pesos.
El Servicio Geológico Colombiano mantiene la alerta naranja del volcán Puracé desde el pasado 1 de agosto y continúa realizando monitoreo permanente. Las autoridades reiteraron el llamado a seguir las recomendaciones oficiales y evitar la difusión de información no confirmada mientras persista la emergencia.

