La mujer batalla por su vida en una UCI tras resultar herida producto del colapso de la estructura en la que se encontraban ella y su pequeña de solo dos años.


 

El terremoto que sacudió al suroccidente del país el pasado 10 de agosto dejó escenas de dolor, destrucción y angustia, pero también historias que muestran hasta dónde puede llegar el amor de una madre. Una de ellas es la de Estefany Echavarría, quien habría utilizado su propio cuerpo para proteger a su hija Sofía, de apenas dos años, durante el colapso de una edificación en Cali.

En cuestión de segundos, la estructura se vino abajo y madre e hija quedaron atrapadas entre los escombros. Estefany recibió buena parte del impacto mientras cubría a la menor, una reacción que, de acuerdo con sus familiares, permitió que la pequeña sobreviviera.

La espera fue angustiante. Durante cerca de siete horas, las dos permanecieron bajo toneladas de material hasta que los organismos de socorro lograron encontrarlas y rescatarlas con vida.

Para Sofía, el rescate significó una nueva oportunidad. Para Estefany comenzó otra batalla. La mujer permanece internada en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Fundación Valle del Lili, en Cali, debido a la gravedad de las lesiones que sufrió durante el colapso.

Sus familiares señalaron que presenta una perforación pulmonar, compromiso renal y graves heridas en una de sus piernas. Su estado ha obligado al equipo médico a realizarle más de tres intervenciones quirúrgicas de alta complejidad, mientras continúa bajo estricta vigilancia.

La tragedia familiar no terminó con el rescate. La familia de Sofía también enfrenta la muerte de su abuela y su bisabuela, quienes fallecieron durante el terremoto. A esto se suma la destrucción de su vivienda, dejando a sus seres queridos ante la necesidad de reconstruir sus vidas prácticamente desde cero.

En medio de este panorama surgió una cadena de solidaridad. La comunidad educativa EDUpark ha impulsado campañas de oración y apoyo económico para acompañar a la familia durante el proceso de recuperación de Estefany y ayudar a cubrir las necesidades que dejó la emergencia.

Hoy, mientras Sofía permanece a salvo, su madre continúa luchando por recuperarse. La historia de ambas quedó marcada por una tragedia, pero también por un gesto que resume el instinto más profundo de una madre: proteger a su hijo, incluso cuando hacerlo significa poner en riesgo la propia vida.

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