El profesional del derecho era asociado de la firma de Diego Cadena, otro de los investigados dentro del caso contra el exmandatario de los colombianos.
La búsqueda terminó en la madrugada de este domingo 16 de agosto con una noticia que apagó la esperanza de familiares, amigos y compañeros del abogado penalista Juan José Salazar Cruz. El jurista, de 38 años, y su pareja, Valentina Marcano, fueron encontrados sin vida entre los escombros del edificio Ana Pilar, una de las estructuras que colapsó en el centro de Cali durante el terremoto registrado el pasado 10 de agosto.
El hallazgo se produjo hacia las 2:30 de la madrugada, después de varias jornadas de labores de búsqueda y rescate. Los organismos de socorro localizaron los cuerpos en el mismo sector de la edificación donde la pareja residía. Durante las horas previas se habían reportado posibles señales que alimentaron la esperanza de encontrarlos con vida, incluso presuntas voces que habrían sido escuchadas entre los restos de la estructura.
La posibilidad de que existieran sobrevivientes llevó a familiares y allegados a mantener una cadena de oración. Sin embargo, hacia las 5:00 de la mañana se confirmó oficialmente la recuperación de los cuerpos y el fallecimiento de la pareja.
Salazar Cruz tenía una trayectoria dentro del ámbito del derecho penal y estaba vinculado como asociado a la firma Cadena & Asociados, dirigida por el abogado Diego Cadena. Su nombre apareció relacionado con uno de los procesos judiciales más conocidos del país, el que involucró al expresidente Álvaro Uribe Vélez por el caso de presunto soborno a testigos.
El abogado atendía la oficina de la firma en Cali, ciudad en la que también vivía junto a Marcano, de nacionalidad venezolana.
Durante las labores de rescate circularon videos grabados por trabajadores de la firma y personas cercanas al abogado. En uno de ellos se observa la destrucción provocada por el colapso y se escucha a uno de los colaboradores expresar su preocupación al no obtener respuesta de Salazar.
La recuperación de los cuerpos representa un nuevo golpe para las familias afectadas por el terremoto que sacudió a Cali y otras regiones del país. No obstante, los organismos de socorro mantienen activos los operativos de búsqueda en diferentes sectores de la ciudad.
Las autoridades locales y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Ungrd, continúan coordinando la presencia de equipos especializados, maquinaria y tecnología para revisar otros puntos donde todavía permanecen personas reportadas como desaparecidas. Las labores avanzan bajo la presión del tiempo, mientras familiares esperan noticias sobre sus seres queridos.

