Autoridades reportaron que hay un campesino desaparecido mientras se avanza en la atención de los lesionados, confirmaron las autoridades de esa zona del país.
Un derrumbe registrado en una zona de explotación de oro, en límites de Policarpa y El Peñol, sepultó a varios mineros que realizaban labores de barequeo. Las autoridades confirmaron 13 personas fallecidas y siete heridas.
Una tragedia sacudió a las comunidades de la vereda Puerto Rico, en zona rural de Nariño y en límites de los municipios de Policarpa y El Peñol, luego de que un deslizamiento de tierra en una mina de oro dejara un saldo de 13 personas fallecidas y siete heridas.
La emergencia se presentó hacia las 5:00 de la tarde del miércoles 19 de agosto, cuando varios mineros que se encontraban realizando labores de extracción artesanal de oro mediante el sistema de barequeo fueron sorprendidos por el desprendimiento de material en el sector conocido como Puerto Rico.
En los primeros momentos de la emergencia circularon distintas versiones sobre las causas del hecho. Incluso se habló de una posible explosión dentro de la mina. Sin embargo, posteriormente se estableció que la tragedia estaría relacionada con un derrumbe de tierra, que alcanzó a varios de los trabajadores que permanecían en el lugar.
Según testimonios de habitantes y líderes comunitarios, en esta zona laboran más de 50 personas dedicadas al barequeo de oro, muchas de ellas pertenecientes a la comunidad indígena Quillasinga. Esta situación evidencia las condiciones de riesgo en las que se desarrollan estas actividades de minería artesanal.
Comunidad inició las labores de rescate
La emergencia tomó una dimensión aún mayor con la llegada de la noche, debido a las dificultades para acceder al sitio y realizar las labores de búsqueda y recuperación de las personas atrapadas.
Ante la demora en el desplazamiento de algunos organismos especializados, habitantes de Puerto Rico comenzaron a trabajar por sus propios medios en la remoción del material, utilizando herramientas básicas y tratando de localizar a las víctimas que habían quedado bajo los escombros.
Desde la zona se hicieron llamados urgentes para contar con maquinaria, voluntarios y personal especializado que permitiera avanzar con mayor rapidez en las labores de rescate.
Posteriormente, organismos de socorro de diferentes municipios de Nariño fueron articulados para apoyar la atención de la emergencia, mientras las autoridades locales y departamentales coordinaban el despliegue institucional.
La Gobernación de Nariño informó que se activó el protocolo de respuesta y que se coordinó el desplazamiento de los organismos de socorro hacia la vereda Puerto Rico para apoyar las labores de búsqueda y rescate.
La tragedia vuelve a poner la atención sobre las condiciones de seguridad de quienes desarrollan actividades de minería artesanal en esta zona del departamento. El barequeo representa una fuente de sustento para numerosas familias, pero también expone a los trabajadores a derrumbes, crecientes y otros peligros asociados a las condiciones del terreno.
Aunque durante las primeras horas hubo incertidumbre sobre el número de personas atrapadas, las labores adelantadas por la comunidad y los organismos de socorro permitieron establecer finalmente el balance de 13 víctimas mortales y siete personas heridas.
Las autoridades mantienen la verificación de las circunstancias que provocaron el deslizamiento y reiteraron el llamado a consultar únicamente los reportes oficiales mientras avanzan las investigaciones sobre esta tragedia que enluta a las comunidades de esta zona rural de Nariño.

