Las comunidades y familiares brindarán el último adiós a estos dos dirigentes tras ser asesinados en su lugar de residencia.
La violencia contra líderes sociales volvió a generar preocupación en el Cauca al confirmarse la muerte violenta de María Ovidia Palechor Narváez, reconocida lideresa del pueblo Yanacona, y de James Flor, líder de la comunidad campesina y dirigente social y político del departamento. Los hechos provocaron pronunciamientos de rechazo y llamados urgentes para que las autoridades esclarezcan lo ocurrido.
Ilmo Gabriel Palechor Narváez, gobernador mayor del pueblo Yanacona, lamentó profundamente la pérdida de la lideresa, a quien describió como una mujer comprometida con la defensa de los derechos humanos y los procesos organizativos de las comunidades indígenas y campesinas.
“María Ovidia Palechor ha sido una dura luchadora, guerrera por la organización de nuestros pueblos”, manifestó el gobernador mayor, al destacar especialmente su trabajo por los derechos colectivos, la defensa de las mujeres indígenas y campesinas y el fortalecimiento de las organizaciones sociales.
Palechor Narváez hizo un llamado a los organismos de investigación para que se esclarezcan los hechos y estos no queden en la impunidad. También cuestionó a quienes recurren a la violencia contra personas que trabajan por sus comunidades y pidió a la sociedad colombiana mantener la defensa de la vida y los derechos humanos, independientemente de las diferencias políticas o ideológicas.
“Todos los colombianos necesitamos vivir en un país en paz, así tengamos que pensar diferente”, señaló el dirigente indígena, insistiendo en que el respeto por la vida y la integridad debe prevalecer en todo el territorio nacional.
Por su parte, Walter Aldana, líder social y político del Cauca, calificó lo ocurrido como una tragedia y advirtió sobre lo que considera un intento de debilitar los procesos organizativos mediante ataques contra sus dirigentes.
Aldana expresó su solidaridad con las familias de María Ovidia y James y aseguró que sus nombres permanecerán en la memoria de quienes han acompañado las luchas sociales del departamento. Recordó que ambos líderes trabajaron por sectores campesinos, indígenas, afrodescendientes y comunidades urbanas.
El dirigente también evocó su relación con María Ovidia durante el trabajo en la Mesa Departamental de Víctimas, donde coincidieron en espacios de interlocución con el Gobierno Nacional. Sobre James, recordó su trayectoria como líder social y político, su aspiración a la alcaldía y, especialmente, la humildad con la que construía sus propuestas y desarrollaba su trabajo comunitario.
Sobre la forma en que se habrían registrado los hechos, el líder indígena y defensor de derechos humanos Mauricio Capaz entregó una versión preliminar basada en la información que ha podido conocer desde las comunidades.
Según explicó, los dos líderes habrían sido abordados en medio de la situación de violencia que se registra en la zona, aunque insistió en que serán las autoridades competentes las encargadas de establecer con precisión las circunstancias de sus muertes.
Capaz señaló que la información conocida hasta el momento genera especial preocupación por tratarse de personas con una reconocida trayectoria comunitaria y de defensa de los derechos humanos. El dirigente advirtió que la violencia contra quienes ejercen liderazgos sociales tiene un impacto que va más allá de las víctimas directas, pues afecta los procesos organizativos y genera temor entre las comunidades.
El defensor también indicó que existen elementos que deberán ser verificados dentro de las investigaciones oficiales para determinar qué ocurrió con María Ovidia Palechor y James Flor, así como establecer si los dos casos estarían relacionados. Por ello, pidió prudencia frente a las versiones que circulan y reclamó una investigación exhaustiva que permita esclarecer la secuencia de los hechos.
Finalmente, Mauricio Capaz insistió en que la muerte de ambos dirigentes no puede convertirse en otro caso más de violencia contra líderes sociales sin resultados judiciales. Señaló que las comunidades esperan respuestas claras de las autoridades, tanto sobre los responsables como sobre los posibles móviles, y reclamó garantías para quienes continúan desarrollando labores de defensa de los derechos humanos y acompañamiento a las comunidades del Cauca.
Los pronunciamientos se producen en medio de un complejo escenario de violencia que afecta diferentes regiones del Cauca y que mantiene en alerta a comunidades, organizaciones sociales y autoridades. Los líderes reclamaron que las investigaciones permitan determinar qué ocurrió, identificar a los responsables y evitar que estos hechos queden sin respuesta efectiva de la justicia.

