La ciudad conmemoró este 10 de septiembre el primer mes del sismo, en una jornada de memoria y solidaridad con las familias afectadas.
A las 7:34 de la mañana de este jueves 10 de septiembre de 2026, las iglesias de Cali hicieron sonar 154 campanadas, una por cada persona fallecida en el terremoto que golpeó a la ciudad el 10 de agosto.
La conmemoración, promovida por la Alcaldía Distrital y la Iglesia católica, reunió a ciudadanos y autoridades en la parroquia María Inmaculada, del barrio Capri. Allí, el alcalde Alejandro Eder llamó a acompañar a las familias de las víctimas y mantener la unidad durante la recuperación. De hecho, hay aún ciento y cientos de familias afectadas que aún no reciben ayudas de parte de las autoridades competentes.
El homenaje contempló 90 segundos, en referencia a la duración del movimiento telúrico. La hora elegida también tuvo un significado: correspondió al momento en que comenzó la emergencia, según la convocatoria divulgada previamente.
De acuerdo con el balance de la Administración Distrital recogido por varios medios de comunicación, el sismo de magnitud 7,4 dejó 1.517 personas heridas y provocó el colapso de 24 edificaciones. Durante las labores de emergencia, 88 personas fueron rescatadas con vida.
La Alcaldía también reportó más de 11.100 familias inscritas en el Registro Único de Damnificados y el traslado de más de 500 personas a hoteles como alojamiento temporal. Entre los desafíos pendientes están las soluciones de vivienda definitiva y la actualización de los estudios de microzonificación sísmica de Cali.
El alcalde Alejandro Eder lideró el acto de conmemoración. “Este 10 de septiembre es un día para recordar a quienes perdimos, para abrazar a sus familias y para reconocer el dolor que todavía sentimos como ciudad. Cali somos todos, y así como estuvimos juntos en las horas más difíciles, tenemos que seguir unidos para sanar esta herida”, afirmó Eder, quien convocó a los caleños a mantenerse unidos en la recuperación.
Un mes después, la Administración Distrital reporta avances concretos. Más de 11.100 familias quedaron registradas en el Registro Único de Damnificados (RUD) para acceder a los apoyos económicos del Gobierno Nacional.
Se gestionaron más de 700 toneladas de ayuda humanitaria, de las cuales 475 toneladas fueron entregadas a comunas como la 3, 5, 17, 18 y 19. Más de 500 personas fueron trasladadas a hoteles para recibir alojamiento temporal mientras avanza la recuperación de sus viviendas.
En materia de infraestructura, el edificio María Mercedes Lloreda fue demolido el 7 de septiembre, convirtiéndose en la primera estructura derribada tras el terremoto, con otras 10 edificaciones pendientes de demolición.

