La mujer, de 56 años, había viajado a su finca para atender asuntos relacionados con la propiedad y preparar un encuentro familiar por el grado universitario de su único hijo. Su familia asegura que nunca recibió amenazas.
La ilusión de acompañar a su único hijo en uno de los momentos más importantes de su vida se convirtió en una tragedia para la familia de María Mercedes Díaz Perdomo, una mujer de 56 años, oriunda de Neiva, que fue asesinada dentro de su finca ubicada en zona rural de Venadillo, Tolima.
María Mercedes había llegado hasta la propiedad durante la mañana del martes con la intención de atender algunos asuntos relacionados con la finca y avanzar en los preparativos de un almuerzo que tenía previsto realizar con sus familiares después de la ceremonia de grado universitario de su hijo, de 22 años.
Era un momento que esperaba con especial ilusión. Según contó su hermana, Ana Elvira Díaz Perdomo, la mujer quería acompañar al joven durante su graduación y al día siguiente reunir a sus seres queridos para compartir en familia.
“Era el mejor anhelo, la ilusión de mi hermana: acompañar a su hijo a su grado y hacer un almuerzo familiar”, relató Ana Elvira al recordar los últimos planes que tenía María Mercedes.
Pero durante la noche todo cambió. La información conocida por la familia indica que el ataque ocurrió entre las 9:00 de la noche y la medianoche, aunque las circunstancias exactas en las que se produjo el crimen deberán ser establecidas por los investigadores.
La víctima se encontraba sola en la propiedad cuando habría sido atacada. De acuerdo con el testimonio de su hermana, María Mercedes intentó escapar de sus agresores corriendo por diferentes espacios de la vivienda, pero finalmente no pudo ponerse a salvo.
“Ella quiso salvarse corriendo por toda su casa en la finca, no lo logró”, manifestó Ana Elvira, quien también aseguró que su hermana fue atacada con un arma blanca y sufrió graves lesiones durante la agresión.
El crimen ha dejado numerosos interrogantes entre los familiares, principalmente porque aseguran que María Mercedes no había recibido amenazas ni estaba siendo objeto de extorsiones. Tampoco había comentado en su entorno cercano que atravesara algún problema que pudiera poner en riesgo su vida.
“La verdad no se sabe qué fue lo que pasó. No había amenazas, no había extorsión, no había nada. No sabemos por qué sucedieron los hechos”, afirmó su hermana.
La investigación está siendo adelantada por la Fiscalía y la Sijín en Ibagué, entidades que deberán establecer quiénes ingresaron a la finca, cuáles fueron las circunstancias del ataque y, especialmente, qué pudo haber motivado el asesinato.
La muerte de María Mercedes también ha generado conmoción por la vida que construyó durante varios años en el Tolima. Aunque nació en Neiva, llevaba más de una década viviendo en Ibagué. Su llegada al departamento estuvo relacionada con su primer esposo, Juan Paolo Cardozo, quien falleció hace varios años.
La finca cercana al sector de Palmarosa se había convertido en uno de sus principales proyectos personales. Allí desarrollaba diferentes iniciativas productivas, entre ellas cultivos de limón y proyectos relacionados con el arroz y la producción de pescado.
Para sus familiares, María Mercedes no era solamente una mujer dedicada a sus proyectos. También era reconocida por su disposición para ayudar a otras personas.
“Ella, a las personas que necesitaban un apoyo emocional o económico, siempre estaba ahí, dándoles la mano y apoyándolas”, recordó Ana Elvira.
Su historia también estuvo marcada por momentos difíciles. En el pasado enfrentó un diagnóstico de cáncer de seno, enfermedad que logró superar. Su hermana asegura que María Mercedes afrontó ese proceso con fortaleza y posteriormente retomó sus actividades y proyectos.
“Ella luchó y salió adelante, nunca la vimos triste”, expresó Ana Elvira.
La tragedia ocurrió, además, pocos días antes de que María Mercedes cumpliera 57 años, el próximo 21 de septiembre. Para sus familiares, septiembre debía ser un mes de celebraciones por el grado de su hijo y por su cumpleaños, pero terminó convertido en una etapa de dolor y preguntas sin respuesta.
María Mercedes hacía parte de una familia inicialmente conformada por seis hermanos. Tras su muerte, solamente tres permanecen con vida, según explicó su hermana.
Ahora sus seres queridos preparan las exequias. La velación se realizará inicialmente en Ibagué y posteriormente sus restos serán trasladados a Girardot, donde será sepultada junto a su esposo fallecido.
Mientras la familia enfrenta el dolor de su pérdida, los investigadores trabajan para reconstruir las últimas horas de vida de la mujer y determinar qué ocurrió aquella noche dentro de la finca.
Para Ana Elvira, lo más importante ahora es que el caso no quede archivado y que quienes participaron en el crimen respondan ante la justicia.
“Yo le pido a Dios que se haga justicia y a la Fiscalía que se haga justicia, que esto no quede impune”, insistió.
La familia continúa esperando respuestas. Por ahora, una de las principales preguntas sigue abierta: ¿qué ocurrió realmente en la finca de Venadillo y por qué María Mercedes Díaz Perdomo terminó siendo víctima de este violento crimen?

