Más de 3.600 familias rurales se ven afectadas por la temporada seca. La Administración Departamental apoya con combustible el suministro de agua del Ejército Nacional y gestiona más unidades ante la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.
Las altas temperaturas y la reducción de las lluvias, asociadas al fenómeno de El Niño, han intensificado la temporada seca en zonas rurales del sur del Cauca, afectando el acceso al agua para consumo humano y actividades agropecuarias. Según la Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres, más de 3.600 familias se encuentran en esta situación.
Como parte de la respuesta, la Gobernación del Cauca llegó hasta la vereda Pueblo Nuevo, en el corregimiento de Patía, donde se realizó el suministro de agua mediante un carrotanque del Ejército Nacional. La administración departamental apoya la operación con el combustible necesario para el desplazamiento y la entrega del recurso.
“Desde agosto venimos suministrando agua mediante carrotanques del Ejército Nacional, que hace parte del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. Desde la Gobernación apoyamos con el combustible necesario para su operación y así llevar este recurso a las comunidades que lo necesitan”, explicó Wiesner Cortés Mina, jefe de la Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres.
La atención busca ampliar la capacidad de abastecimiento en otros territorios afectados. En ese sentido, se solicitó a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres el apoyo con carrotanques adicionales para los municipios de Patía, Mercaderes, Balboa, Buenos Aires, Piendamó y Morales.
En Pueblo Nuevo, la habitante conocida como doña Mamá María valoró el suministro recibido: “Pues muy buena la agüita, muy buena, sirve mucho. Mal, porque no hay agua ni para cocinar, a veces no hay ni para lavar la ropita y el río está lejos y, sin agua, uno no vive. Esta agua es bien, porque gracias a Dios uno se abastece un poquito para la cocina”.
Por su parte, David Mina alertó sobre el impacto en la ganadería, principal sustento de muchas familias de la zona: “Aquí se vive mucho de la ganadería, se vive mucho en el campo y los potreros, las fincas ya están secas, el pasto ya se acabó. Los animales tampoco tienen de dónde comer, de dónde tomar agua y están muriendo. No solamente somos nosotros los seres humanos los que estamos padeciendo esta necesidad, sino que también los animales”.
De acuerdo con el IDEAM, la temporada seca asociada a El Niño podría extenderse hasta el primer trimestre de 2027. Ante este panorama, el Gobierno Departamental mantendrá las acciones de respuesta en las zonas afectadas y continuará gestionando alternativas para atender las necesidades de las comunidades rurales.

