La incautación de 58 kilogramos de base de coca y dos armas de fuego antecedió el hostigamiento a la estación policial. La Gobernación de Nariño informó que la situación fue controlada mediante diálogo con las comunidades y aseguró que no hubo muertos, heridos ni capturados.



Una compleja jornada de orden público se registró el domingo 20 de septiembre en Policarpa, Nariño, luego de un operativo de la Policía contra actividades relacionadas con el narcotráfico que terminó con la incautación de 58 kilogramos de base de coca y dos armas de fuego.

Según los reportes conocidos, después del procedimiento la situación se trasladó al casco urbano del municipio, donde la estación de Policía fue objeto de un hostigamiento. Habitantes de Policarpa reportaron fuertes detonaciones y ráfagas de fusil, mientras aeronaves de la Fuerza Pública fueron desplegadas para apoyar la respuesta institucional.

Entre los hechos que son materia de investigación está el presunto uso de drones para lanzar artefactos explosivos contra los uniformados. También se reportaron acciones armadas desde diferentes puntos del área urbana. De manera preliminar, varios medios atribuyeron el ataque a integrantes de la estructura Franco Benavides, vinculada al Estado Mayor Central, aunque esta hipótesis deberá ser establecida por las autoridades.

Ante el escenario de riesgo, la Policía activó el Plan Defensa y reforzó su presencia en la zona con unidades del Grupo de Operaciones Especiales, GOES, además de apoyo de la Aviación Policial y de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.

La tensión también alcanzó a la población civil. De acuerdo con reportes sobre lo ocurrido, habitantes se concentraron en inmediaciones de la estación y posteriormente se presentaron alteraciones del orden público. La Policía utilizó gases lacrimógenos durante la intervención para dispersar a quienes participaban en la movilización.

Gobernación pidió diferenciar la acción contra grupos armados del trato a civiles

Frente a lo ocurrido, la Gobernación de Nariño realizó un balance de la situación y destacó la importancia de la mediación institucional para evitar una escalada de los enfrentamientos.

Alex González, secretario de Paz y Seguridad del departamento, señaló que la administración departamental respalda las operaciones legítimas de la Fuerza Pública contra estructuras armadas y actividades de narcotráfico, pero sostuvo que debe existir un tratamiento diferente cuando se trata de población civil.

El funcionario planteó que las autoridades deben privilegiar el diálogo y la mediación para evitar confrontaciones entre los organismos de seguridad y las comunidades, especialmente en territorios donde existe una fuerte presencia de economías ilegales. Esta posición coincide con el llamado público de la Gobernación a garantizar un trato diferencial a la población no combatiente.

González también rechazó la estigmatización de las comunidades rurales y señaló que las problemáticas de estos territorios requieren respuestas que vayan más allá de las operaciones de seguridad. En ese sentido, planteó la necesidad de fortalecer la inversión social y generar alternativas frente a economías como el narcotráfico y la minería ilegal.

La Gobernación sostuvo que la transformación de estas realidades debe construirse con participación de las comunidades y mediante una intervención integral del Estado.

Hasta los reportes disponibles, no se habían confirmado oficialmente muertos ni heridos como consecuencia de los hechos, mientras que la Gobernación indicó que la mediación permitió desescalar la situación sin capturas. La investigación continúa para establecer las circunstancias del hostigamiento, determinar quiénes participaron en las acciones armadas y esclarecer lo ocurrido posteriormente en el casco urbano.

Mientras tanto, la Fuerza Pública mantiene reforzada su presencia en Policarpa y las autoridades continúan haciendo seguimiento a la situación de seguridad en este municipio de la cordillera nariñense.

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