José Reinel Contreras dio una alertó por el uso de explosivos lanzados desde aeronaves no tripuladas y afirmó que un uniformado sufrió heridas leves durante la ofensiva nocturna.



La estación de Policía de El Carmen, en Norte de Santander, quedó prácticamente inservible luego de una ofensiva combinada con drones explosivos y ráfagas de fusil contra la fuerza pública. Así lo denunció el alcalde del municipio, José Reinel Contreras, quien pidió al Gobierno nacional reforzar las tareas de inteligencia y ampliar la presencia militar en la zona.

El ataque se registró en la noche del domingo 20 de septiembre de 2026, en inmediaciones de la sede policial, ubicada a pocos metros del parque principal. Según el balance preliminar entregado por el mandatario local, un uniformado resultó herido, sin que sus lesiones revistieran gravedad. Entre el 80 % y la destrucción total, agregaron las autoridades de la zona.

El daño a la infraestructura fue la consecuencia más evidente de la incursión armada. En declaraciones a Blu Radio, Contreras describió el estado de la instalación como «una destrucción total»; en entrevista con Noticias Caracol, precisó que las afectaciones alcanzarían cerca del 80 % de la edificación.

El alcalde llamó la atención sobre el momento y el lugar escogidos para el ataque. La estación se levanta a escasos metros del parque, uno de los principales puntos de encuentro de la población, y la ofensiva coincidió con la celebración de una eucaristía.

«El día domingo usualmente la población sale al parque», explicó el mandatario a Noticias Caracol. De acuerdo con su relato, la cercanía entre la sede policial y el casco urbano dejó a los civiles expuestos a los efectos de los artefactos lanzados desde aeronaves no tripuladas.

Contreras manifestó su preocupación por el uso de drones cargados con explosivos, una modalidad que, en su criterio, ha instalado un clima permanente de zozobra entre los habitantes del municipio.

«Es inevitable sentir miedo. Por encima suyo está volando un dron posiblemente cargado con explosivos», afirmó en Blu Radio.

El temor, señaló, tiene que ver con la imposibilidad de prever la agresión: «No se sabe en qué momento se va a atacar y, segundo, no se sabe dónde va a caer». El alcalde agregó que varios ciudadanos le han contado que buscan refugio debajo de las camas ante la eventualidad de nuevas explosiones.

Para el jefe de la administración municipal, el uso de drones en ataques contra las autoridades exige una respuesta estatal diferente a la tradicional. «Esta es una nueva guerra», sentenció, al insistir en la necesidad de fortalecer la inteligencia y la capacidad operativa frente a los grupos armados que delinquen en la región.

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