El presidente de EE UU dice que la guerra terminará tras las elecciones de noviembre, un nuevo plazo para un conflicto que se alarga ya siete meses pese a su promesa de que sería muy corto.


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sacudió este martes la Asamblea General de Naciones Unidas al abrir la puerta a la posibilidad de «aniquilar» a Irán en caso de no alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra. En el mismo discurso, el mandatario se autoproclamó como un líder pacificador, en contraste con otros dirigentes que, según sus palabras, hablan de paz pero no actúan.

En un gesto poco habitual desde el atril de la ONU, Trump expuso ante líderes y diplomáticos la disyuntiva que asegura tener frente a sí: negociar una salida que permita a Teherán reconstruirse o destruir a la República Islámica. «Debo tomar una gran decisión», expresó, planteando la alternativa entre lograr un acuerdo con Irán que le permita reconstruirse o «aniquilar» rápidamente al régimen iraní.

La amenaza chocó con la imagen que el propio presidente intentó proyectar de su política exterior. «Mientras otros han hablado de paz, yo he hecho la paz. Mientras otros han ignorado las amenazas, yo las he enfrentado», declaró, insistiendo en que Estados Unidos ha demostrado valentía frente a quienes, a su juicio, solo pronuncian discursos.

Trump, que acostumbra afirmar que ha puesto fin a ocho guerras y que merece el Premio Nobel de la Paz, pronunció estas palabras mientras su país sostiene un conflicto con Irán que amenaza con convertirse en una carga política para los republicanos de cara a las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Pese a ello, el mandatario aseguró que confía en alcanzar un acuerdo con Teherán después de esos comicios, ya que —según dijo— los iraníes esperan conocer el resultado electoral para resolver el conflicto, y pidió a otras naciones mantener la presión económica sobre la República Islámica.

El presidente también defendió la decisión de entrar en guerra contra Irán y afirmó que su ofensiva ha impedido que Teherán obtenga un arma nuclear. Al mismo tiempo, reclamó la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo.

🇺🇦 Sobre Ucrania, Trump —quien había prometido acabar con el conflicto en un solo día— aseguró que la guerra terminará «más rápido» de lo que muchos creen, y afirmó que su Gobierno trabaja «muy estrechamente» con los dirigentes de Rusia y Ucrania para resolver la situación.

El mandatario aprovechó el escenario de la ONU para proyectar una imagen de poder estadounidense sin complejos en Oriente Medio, Europa y América Latina, reivindicando que Washington está dispuesto a emplear todos sus instrumentos para defender sus intereses. En ese marco, se refirió a México como el «epicentro» del narcotráfico y, aunque aseguró tener una buena relación con la presidenta Claudia Sheinbaum, la instó a «recuperar» el control de un territorio que considera tomado por los cárteles.

Finalmente, Trump comparó a esas organizaciones criminales con el Estado Islámico y exigió una respuesta internacional más contundente en su contra, presentando su campaña contra los cárteles como una nueva prioridad de la política exterior estadounidense.

Comentarios en Facebook