La mujer fue presidenta del Comité de Cantineros del corregimiento y actualmente hacía parte de la Junta Central de El Plateado, donde ejercía como fiscal. El crimen se suma a una serie de hechos violentos que han afectado recientemente a mujeres y lideresas en el departamento.


Un nuevo hecho de violencia genera consternación en el corregimiento de El Plateado, municipio de Argelia, Cauca, luego de conocerse el asesinato de Gloria Buitrago, reconocida integrante de los procesos comunitarios de esta población del Cañón del Micay.

De acuerdo con la información suministrada por habitantes de la zona, Buitrago fue asesinada en circunstancias que aún no han sido esclarecidas por las autoridades. La mujer tenía una trayectoria de participación en diferentes espacios comunitarios y era conocida por su trabajo en el corregimiento.

Gloria Buitrago había ocupado anteriormente la presidencia del Comité de Cantineros de El Plateado y, en la actualidad, hacía parte de la Junta Central del corregimiento, donde desempeñaba el cargo de fiscal. Su muerte generó preocupación entre integrantes de las organizaciones comunitarias y habitantes de esta población del sur del Cauca.

Hasta el momento no se conocen detalles oficiales sobre los responsables ni sobre las circunstancias exactas en las que se produjo el homicidio. Tampoco se ha establecido públicamente si el crimen estaría relacionado con la actividad comunitaria que desarrollaba la víctima. Los móviles y responsables son materia de investigación por parte de las autoridades competentes. 

El asesinato ocurre en un territorio que durante los últimos meses ha estado marcado por la confrontación entre estructuras armadas ilegales y la Fuerza Pública. El Plateado hace parte del Cañón del Micay, una zona donde las autoridades han reportado operaciones militares y presencia de diferentes organizaciones armadas.

La muerte de Buitrago se suma además a otros casos recientes que han afectado a mujeres, lideresas y defensoras de procesos comunitarios en el Cauca.

Uno de los casos más recientes corresponde a Carmelina González Díaz, mayora sabedora del pueblo Yanacona, quien permaneció desaparecida durante más de siete meses. Su cuerpo fue encontrado el pasado 17 de septiembre en el cerro El Broncazo, en zona rural de Rosas. La mujer, de 69 años, pertenecía al Resguardo Indígena Inti Yaku y era reconocida por su trabajo en defensa de la vida, la cultura y el territorio. Las circunstancias de su desaparición y muerte continúan bajo investigación.

También en septiembre fue asesinada en Popayán la lideresa trans Roxxy Vanessa Astaiza Mosquera, integrante de la colectiva Trans Las Mariposas Negras y candidata al Consejo Consultivo Departamental de Mujeres del Cauca. La joven murió después de resultar herida con un arma cortopunzante durante una confrontación. Por el caso fue capturada una persona y las autoridades investigan las circunstancias del crimen.

En el norte del departamento, Carmina Viáfara Mina, comerciante y emprendedora de Villa Rica, fue asesinada durante la noche del 22 de septiembre. La administración municipal rechazó el homicidio y expresó solidaridad con sus familiares. Hasta el momento, las autoridades investigan los móviles y responsables y no se había establecido públicamente que el caso correspondiera jurídicamente a un feminicidio.

Otro caso que mantiene la atención de las autoridades es el de Cristina María Patiño Sandoval, odontóloga de 47 años que había sido reportada como desaparecida el 13 de septiembre en Popayán. Tras seis días de búsqueda, su cuerpo fue localizado en inmediaciones de la Hidroeléctrica La Florida II. Las circunstancias de su muerte permanecían bajo investigación.

Asimismo, en julio, el asesinato de Yenny Alexandra Guainas Baltazar, presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda Llano Alto, en Argelia, generó preocupación en El Plateado. La lideresa fue asesinada junto con su compañero sentimental en el centro poblado, en un ataque perpetrado por hombres armados. El hecho ocurrió en medio de las disputas y presencia de estructuras armadas en el Cañón del Micay.

La nueva muerte de Gloria Buitrago vuelve a poner la atención sobre las condiciones de seguridad de quienes desarrollan actividades comunitarias en el Cauca, particularmente en territorios donde persiste la presencia de grupos armados.

Las autoridades deberán establecer quiénes estuvieron detrás del homicidio de la lideresa de El Plateado y si su actividad comunitaria tuvo alguna relación con el crimen. Mientras avanzan las investigaciones, organizaciones y habitantes de la zona reclaman el esclarecimiento de los hechos y garantías para quienes continúan desarrollando labores sociales y comunitarias en el territorio.

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