Medios de comunicación del sur del país rechazaron la retención de Andrés Cuarán, quien permanece secuestrado desde el 24 de septiembre. La entidad pidió respetar su vida y su integridad, mientras sus familiares y allegados esperan su regreso.
La libertad de Andrés Cuarán se convirtió en motivo de preocupación y solidaridad en el norte de Nariño. El joven, residente en el municipio de La Unión, permanece privado de la libertad desde el pasado 24 de septiembre, situación que motivó un pronunciamiento público de autoridades y medios de comunicación para exigir respeto por sus derechos fundamentales.
Mediante un mensaje difundido en las redes sociales, funcionarios de la alcaldía y periodistas rechazaron el secuestro y expresaron su acompañamiento a los familiares, amigos y personas cercanas al joven, quienes esperan que pueda regresar sano y salvo a su hogar.
El pronunciamiento estuvo acompañado de un llamado para que se garantice la vida y la integridad de Andrés Cuarán, al tiempo que se insistió en que ninguna persona debe ser privada de su libertad de manera arbitraria.
«¡Andrés Cuarán debe regresar a casa!», es el mensaje con el que Prensa Libre y la alcaldía de esa población se sumaron a las voces que reclaman su liberación. La entidad destacó la importancia de proteger la vida y la libertad, derechos fundamentales que deben ser respetados en cualquier circunstancia.
Mientras tanto, la incertidumbre continúa para quienes esperan noticias sobre el paradero del joven. El secuestro no solo afecta a la persona retenida, sino que también somete a sus familiares y seres queridos a una difícil situación emocional, marcada por la angustia y la esperanza de volver a reunirse.
El caso de Cuarán no es aislado. El norte de Nariño, y en particular La Unión, ha vivido en los últimos meses episodios de retenciones atribuidas a grupos armados ilegales que operan en la zona.
Uno de los hechos más recientes y de mayor impacto fue el secuestro de seis personas en ese mismo municipio por parte de un grupo armado, según reportó el diario El Tiempo. De acuerdo con esa información, cuatro de las víctimas fueron liberadas casi una semana después y localizadas en un sector del municipio. El episodio resultó especialmente alarmante porque, según el reporte, las personas habrían sido amenazadas por el volumen de la música en una fiesta, un detalle que ilustra el nivel de control social que ejercen estas estructuras sobre la vida cotidiana de las comunidades del norte del departamento.
La Unión es un municipio agrícola del norte de Nariño, reconocido por su producción de café y caña de azúcar, ubicado en el corredor que conecta el departamento con el sur del Cauca. Esa posición geográfica lo ha convertido en zona de disputa e influencia de grupos armados ilegales, en un departamento donde las autoridades han reportado de manera reiterada casos de secuestro extorsivo, muchos de ellos resueltos mediante operativos del Gaula de la Policía y del Ejército Nacional.
Hasta el momento, el pronunciamiento de Vías de Nariño no incluye detalles sobre las circunstancias del secuestro ni identifica a los presuntos responsables. Tampoco se entregaron precisiones sobre las condiciones actuales en las que se encontraría el joven, ni sobre si existen exigencias económicas de por medio.
No se ha conocido públicamente un pronunciamiento oficial de la Fiscalía, del Gaula o de la Décima Brigada sobre el caso particular de Andrés Cuarán, ni se ha informado si la familia interpuso denuncia formal o si hay gestiones humanitarias en curso con intermediación de la Iglesia, la Defensoría del Pueblo o el Comité Internacional de la Cruz Roja, mecanismos que en otros casos de la región han permitido liberaciones.
La entidad reiteró su solidaridad con la familia y su llamado para que Andrés Cuarán recupere la libertad. Entretanto, se espera que las autoridades competentes adelanten las labores correspondientes para esclarecer el caso y contribuir a su regreso seguro.
La consigna que acompaña este reclamo es clara: Andrés Cuarán debe regresar sano y salvo a casa.

