Durante una movilización en el parque Caldas de Popayán, manifestantes increparon a un equipo de noticias de ese canal privado de TV y cuestionaron su cobertura política, según el reporte que adelantaron del hecho.
Un relato sobre una movilización realizada un 14 de septiembre en el Cauca describe un momento de tensión entre manifestantes y un equipo de Noticias RCN que intentaba transmitir en vivo. Según esa versión, varios asistentes gritaron “¡Fuera RCN, mentirosos y vendidos!” y los periodistas terminaron retirándose del lugar.
Es que el reporte sitúa el episodio en pleno parque Caldas de la ciudad de Popayán y se conoció gracias a la circularon del momento en las redes sociales, donde se aprecia el momento cuando las comunidades expresan su descontento por la forma como ese medio de comunicación informa sobre el acontecer del país.
De acuerdo con el relato, quienes lanzaron las consignas cuestionaban la cobertura política y social del canal. Algunos lo acusaban de dar un tratamiento desfavorable a Gustavo Petro y de las comunidades, así como favorecer posiciones de los sectores de la derecha. Son señalamientos atribuidos a esos manifestantes: no constituyen, por sí mismos, una comprobación de parcialidad editorial ni permiten hablar en nombre de todos los participantes de la movilización.
La discusión sobre cómo los medios representan las protestas tiene antecedentes en el Cauca. En 2019, el Observatorio de Medios del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) pidió a la prensa informar con rigor sobre la minga y advirtió que ciertos titulares y comentarios podían estigmatizar a las organizaciones sociales. En agosto de 2025 volvió a cuestionar el uso de imágenes y titulares que consideró sesgados, esta vez en una publicación de un medio digital distinto de RCN.
También existen antecedentes documentados de obstrucciones a equipos de RCN, aunque ocurrieron en otras ciudades. La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) informó que, el 14 de febrero de 2023, manifestantes obligaron a un equipo de Noticias RCN a abandonar un cubrimiento en la ciudad de Cali. El 7 de junio de ese año, la organización registró insultos contra un periodista de RCN Radio durante una marcha en Barranquilla. Se trata de hechos distintos; pero que muestra que la gran mayoría de colombianos se cansaron de los medios de comunicación tradicionales.
La crítica a un medio y la exigencia de una cobertura más plural forman parte del debate público. Impedir que un periodista cubra una manifestación, en cambio, afecta la posibilidad de informar sobre ella. Por eso, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha subrayado tanto la importancia del derecho a protestar como la necesidad de proteger a quienes registran lo que ocurre durante las movilizaciones.
El episodio, entonces, se suma a antecedentes similares en los que equipos de RCN y otros medios han enfrentado hostilidad durante protestas en distintas regiones del país, en un contexto de polarización mediática y política. Organizaciones de periodistas rechazan abiertamente este tipo de hostigamientos por considerarlos atentados contra la libertad de prensa, mientras sectores sociales exigen mayor equilibrio en la información.
La jornada de movilización dejó como mensaje la exigencia de una cobertura periodística que, a criterio de los asistentes, refleje de manera más equilibrada las distintas realidades y corrientes políticas del país.

