Hombres armados habrían interceptado una camioneta Toyota y obligado a sus ocupantes a dirigirse hacia una zona boscosa.
La rápida reacción de los habitantes del sector de Río Blanco, en la zona rural de Popayán, habría impedido que dos ciudadanos fueran secuestrados por hombres armados que los interceptaron cuando se movilizaban por la vía Panamericana. El caso ocurrió durante la noche del jueves 22 de octubre, según la información entregada por representantes comunitarios.
De acuerdo con las versiones conocidas, las víctimas se desplazaban en una camioneta Toyota con destino a la capital caucana cuando varios sujetos armados salieron a la carretera y detuvieron la circulación vehicular. Una vez inmovilizado el automotor, los desconocidos abordaron a sus ocupantes y asumieron el control de la situación.
Los líderes sociales indicaron que los dos ciudadanos habrían sido conducidos hacia una zona boscosa, en circunstancias que despertaron las sospechas de una familiar de una de las víctimas. La mujer mantenía una conversación con su allegado y, al escuchar los gritos durante el episodio, alertó a los comités de seguridad de Río Blanco para solicitar ayuda.
La advertencia permitió que los habitantes se organizaran rápidamente y se desplazaran hacia el punto donde presuntamente se encontraban las víctimas. Según los testimonios comunitarios, los pobladores lograron sorprender a los sujetos cuando intentaban cambiar de vehículo a los dos ciudadanos, situación que habría frustrado sus intenciones.
Ante la reacción de la comunidad, los presuntos responsables optaron por abandonar a las víctimas y escapar únicamente con la camioneta Toyota. Posteriormente, los habitantes auxiliaron al hombre y a su padre, un adulto mayor, y los acompañaron hasta un sector donde había viviendas, considerado más seguro. Desde allí se dio aviso a las autoridades.
El episodio incrementó la preocupación de los residentes de Río Blanco, quienes advierten sobre los riesgos de seguridad en este tramo de la vía Panamericana y en los sectores cercanos a la salida de Popayán hacia Cali. Los representantes comunitarios aseguran que la situación los ha llevado a organizarse para alertar sobre movimientos sospechosos y responder ante posibles emergencias.
Sin embargo, los propios líderes reconocen que la seguridad no puede quedar exclusivamente en manos de los ciudadanos y solicitan una intervención efectiva de las autoridades para evitar que las comunidades terminen enfrentándose directamente con personas armadas.
“Nos toca, por el momento, organizarnos y armarnos como forma inmediata de tener seguridad en este sector de Río Blanco, pero lo que esperamos con esta denuncia es que las autoridades, por favor, tomen el control de este punto de la Panamericana”, expresaron los representantes comunitarios.
La comunidad pidió reforzar la presencia institucional y adoptar medidas que permitan prevenir nuevos casos de intimidación, hurto o posibles secuestros en este corredor vial. Entretanto, se espera que las autoridades verifiquen lo sucedido, identifiquen a los responsables y adelanten las investigaciones correspondientes.
Los habitantes insisten en que su objetivo es recuperar la tranquilidad en la zona y evitar que la falta de seguridad derive en confrontaciones o en acciones de justicia por mano propia.

