El texto sostiene que una victoria demócrata en las elecciones intermedias de 2026 permitiría frenar a Trump y fortalecer los contrapesos democráticos en Estados Unidos.
Considerado una referencia mundial del periodismo y uno de los diarios más influyentes y premiados del planeta, The New York Times difundió un contundente editorial en el que llama abiertamente a los ciudadanos a castigar en las urnas al Partido Republicano de Donald Trump en las elecciones intermedias que se celebran este martes 3 de noviembre en Estados Unidos.
Bajo el título «Trump ha fracasado. Hay que hacerle rendir cuentas», el periódico sostiene que una victoria demócrata es hoy la única salida para devolver a la normalidad a «un país que empieza a deslizarse hacia la autocracia»; la única manera, insiste, de poner «un freno, que se necesita desesperadamente», a la gestión de Trump durante los dos años que le restan en el poder.
«Los votantes deben tener presente el incumplimiento de Trump de sus promesas electorales, sus intentos de socavar la democracia estadounidense y su corrupción flagrante. Deben pensar en la aquiescencia del partido Republicano ante este abuso de poder y deben exigir responsabilidades a los republicanos», afirma el texto. Y agrega: «El Partido Demócrata actual tiene muchos defectos, entre ellos la decepcionante incapacidad de presentar un programa propio coherente. Pero los demócratas ofrecen este año la única alternativa al daño que el señor Trump y su partido han infligido a la nación».
El editorial pide a los electores demostrar ante el mundo «que el señor Trump no representa a la mayoría de los estadounidenses» y que «un país que empieza a deslizarse hacia la autocracia puede volver a la normalidad». Los llama a corregir el rumbo de un Gobierno «mancillado por la corrupción, la incompetencia y el abuso de poder».
Ocurra lo que ocurra en la votación de este martes —en la que se renueva la Cámara de Representantes en su totalidad y un tercio del Senado—, «es casi seguro que el señor Trump seguirá causando daño mientras ocupe el cargo», desafiando al Legislativo «de formas que violen la tradición o la ley», anticipa el diario. «Sin embargo, la diferencia entre un Gobierno dirigido por completo por un partido político a su antojo y un Gobierno con una oposición con poder es enorme. Los estadounidenses tienen ahora la oportunidad de manifestar su descontento con su conducta, y deberían aprovecharla», concluye.
«En un periodo de 21 meses, [Trump] ha causado más daño a la democracia y al Estado de derecho que cualquier otro presidente en la era moderna y, quizá, incluso desde hace más tiempo», asegura el pronunciamiento. Y lo ilustra con varios ejemplos: desde el «uso indebido de las leyes de seguridad nacional con fines políticos» hasta la desobediencia de fallos judiciales sobre deportaciones de migrantes, pasando por el «desmantelamiento» del Departamento de Justicia, «convirtiéndolo en un instrumento de represalia contra sus adversarios», o la designación de «aduladores incompetentes» en cargos decisivos.
En materia internacional, continúa el rotativo neoyorquino, Trump «ha malgastado vidas y recursos militares en una guerra mal calculada e ilegal contra Irán», un «error estratégico» que deja a EE UU «menos preparado para futuros conflictos». «Ha aislado y dejado a Estados Unidos en una posición vulnerable al distanciarse de aliados de toda la vida. Ha debilitado a Ucrania en su heroica lucha contra Rusia y se ha acercado al presidente Vladímir Putin», recalca.
Después de denunciar también el «enriquecimiento y las transacciones en beneficio propio de la familia Trump», que no duda en tildar de corrupción, el editorial apunta a la corresponsabilidad del resto de dirigentes republicanos, que o han cooperado con Trump o simplemente lo han dejado actuar.
El Partido Republicano ha sido «cómplice entusiasta [del presidente] en la degradación de los ideales de la nación», deplora The New York Times. «A las mayorías republicanas de la Cámara de Representantes y el Senado ni siquiera parece importarles que el señor Trump haga caso omiso de las leyes que ellos mismos aprobaron […] Los candidatos republicanos al Congreso que se presentan este año merecen pagar un precio tanto por el daño que ha causado su partido como por el daño que no ha sabido impedir. Ante un presidente ávido de poder, la mayoría de ellos han dado muestras de cobardía», enfatiza.
Por ello, zanja el diario, a estas alturas «solo los votantes pueden servir de contrapeso». A ellos les solicita «frenar los impulsos autoritarios del señor Trump» y «actuar en interés del pueblo», apoyando a aspirantes demócratas o, como máximo, a los pocos republicanos que se han opuesto de forma abierta al presidente. Los ciudadanos, subraya el texto, «tienen la oportunidad de demostrar que el incumplimiento del deber constitucional también puede acabar con la carrera de un político».
«Cuando una democracia comienza a deslizarse hacia la autocracia, las elecciones legislativas ofrecen el punto de inflexión potencial más significativo», cierra el editorial. «Si los votantes respaldan al nuevo régimen —o si el partido en el poder logra subvertir la voluntad popular—, el deslizamiento puede acelerarse. Si los votantes rechazan con éxito al régimen, la democracia puede empezar a recuperarse. Estados Unidos será más fuerte si las elecciones intermedias de 2026 suponen ese punto de inflexión».

