Jesús Alberto Córdoba Campos denunció que recibió panfletos extorsivos en los que le exigen tomar determinadas decisiones dentro del establecimiento penitenciario.
Una delicada situación de seguridad enfrenta Jesús Alberto Córdoba Campos, director de la cárcel de Villahermosa, en Cali, Valle del Cauca, luego de denunciar amenazas de muerte en su contra y contra sus familiares. El funcionario advirtió que las intimidaciones estarían relacionadas con decisiones administrativas que debe adoptar al interior del centro penitenciario.
La denuncia fue presentada mediante una comunicación dirigida al personero de Cali, Gerardo Mendoza Castrillón, en la que el directivo expuso la gravedad de los mensajes recibidos y manifestó su preocupación por la situación de riesgo que enfrenta junto a su esposa, sus hijos y otros funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).
Uno de los aspectos más preocupantes de la denuncia tiene que ver con las medidas de protección asignadas al funcionario. Según explicó Córdoba Campos, desde finales de septiembre de 2026 la Unidad Nacional de Protección (UNP) le retiró el esquema de seguridad que tenía dispuesto, a pesar de que su valoración de riesgo estaba catalogada como extraordinaria. Actualmente, según su relato, únicamente cuenta con un chaleco antibalas.
El director también reveló que las intimidaciones trascendieron hasta su entorno familiar. De acuerdo con la comunicación, personas que estarían detrás de las amenazas llegaron hasta la entrada de su residencia en Bucaramanga, donde dejaron panfletos extorsivos firmados con el alias de ‘Serrucho’. Los documentos estaban acompañados de imágenes de armas de asalto y contenían advertencias dirigidas al funcionario.
Los mensajes tendrían como propósito presionarlo para que adoptara determinadas decisiones dentro de la cárcel de Villahermosa. Una de las frases incluidas en los panfletos encendió las alarmas por su contenido intimidatorio: ‘El próximo comunicado no será con nota’, expresión que fue interpretada como una amenaza directa contra su vida.
En su denuncia, Córdoba Campos también hizo referencia a informes de inteligencia del propio Inpec que advertirían sobre posibles atentados contra integrantes del personal directivo y de custodia penitenciaria en el Valle del Cauca.
Según lo expuesto por el funcionario, las alertas mencionarían a estructuras criminales como La Inmaculada y Care Vieja, que estarían relacionadas con amenazas contra trabajadores del sistema penitenciario en esta región del país.
La preocupación aumenta por los recientes hechos violentos registrados en inmediaciones del establecimiento carcelario. El pasado 30 de octubre fue asesinado el dragoneante Luis Francisco Ramírez Sáchica, quien recibió varios disparos cuando se movilizaba en motocicleta por el barrio El Recuerdo, después de terminar su jornada laboral en Villahermosa.
Hasta el momento, las autoridades no han establecido si este homicidio tiene relación con las amenazas denunciadas por el director del penal. Sin embargo, el crimen volvió a encender las alertas sobre la seguridad de los funcionarios penitenciarios en Cali.
A estos antecedentes se suma el atentado ocurrido en junio de 2025, cuando un artefacto explosivo fue lanzado contra el acceso principal de la cárcel de Villahermosa. La detonación dejó cinco personas heridas, entre ellas cuatro funcionarios del Inpec y un menor de edad.
Ante la gravedad de la denuncia, la Personería Distrital de Santiago de Cali rechazó las amenazas contra el director del establecimiento penitenciario y su núcleo familiar, y anunció la activación de las rutas institucionales de atención y protección.
El personero Gerardo Mendoza Castrillón informó que se adelantarán gestiones ante la Unidad Nacional de Protección y las demás autoridades competentes para solicitar una evaluación urgente de las condiciones de seguridad del funcionario.
La entidad también manifestó su preocupación por los recientes homicidios de trabajadores del Inpec y las advertencias sobre posibles ataques contra el personal directivo y de custodia.
La solicitud busca que se revisen las condiciones de riesgo y se adopten medidas que permitan salvaguardar la vida e integridad del director, sus familiares y los demás funcionarios que podrían estar expuestos a estas intimidaciones.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad del personal penitenciario en el Valle del Cauca y la necesidad de fortalecer las medidas de protección para quienes tienen responsabilidades de dirección y control dentro de los establecimientos carcelarios.

