El comerciante y peluquero quedó atrapado en medio de las detonaciones registradas cerca de la subestación de Policía. Según versiones de habitantes, salió de su local tras escuchar las explosiones.
La violencia volvió a cobrar la vida de un integrante de la población civil en el departamento del Cauca. Esta vez, la víctima fue Felipe Joaquín Rivera, un comerciante y reconocido barbero del corregimiento de El Estrecho, jurisdicción del municipio de El Patía, quien murió durante el atentado con explosivos perpetrado en la mañana del miércoles 4 de noviembre. En este hecho otras dos personas resultaron heridas, ambas civiles.
La identidad del ciudadano fue confirmada por comerciantes y líderes sociales de esta localidad del sur del departamento, quienes lamentaron su fallecimiento y señalaron que era una persona trabajadora, conocida por desarrollar su actividad comercial en este sector, sobre el corredor de la vía Panamericana.
De acuerdo con las versiones conocidas en la comunidad, Felipe Joaquín se encontraba cerca de su vivienda y de su establecimiento de barbería cuando se produjo la primera detonación. Al escuchar la fuerte explosión, habría salido de su residencia, aparentemente buscando ayuda o un lugar donde resguardarse.
Sin embargo, en medio de la confusión y el temor que se apoderaron de la población, se produjo una segunda detonación que alcanzó al comerciante y le ocasionó heridas de extrema gravedad, que posteriormente le causaron la muerte.
El atentado estuvo dirigido contra la Fuerza Pública y se registró en inmediaciones de la subestación de Policía de El Estrecho, sobre la carretera Panamericana, en el tramo que comunica a Popayán con Pasto.
Según los primeros reportes entregados por líderes comunitarios, los explosivos habrían sido transportados en un vehículo tipo turbo de estacas, desde el cual se habrían activado dos cargas explosivas. Inicialmente, las versiones indicaban que se trataba de una volqueta acondicionada para cometer el ataque.
La magnitud de las detonaciones provocó graves afectaciones en establecimientos comerciales, viviendas, vehículos y otras edificaciones ubicadas cerca del lugar de los hechos.
La emergencia generó momentos de angustia entre los habitantes, comerciantes y conductores que transitaban por este importante corredor vial, mientras las comunidades intentaban auxiliar a las personas afectadas.
De manera preliminar, se informó sobre varios civiles lesionados, mientras las autoridades avanzaban en la verificación del número de afectados y la evaluación de los daños materiales.
La muerte de Felipe Joaquín Rivera vuelve a poner de manifiesto las consecuencias de los ataques con explosivos en zonas habitadas del Cauca, donde la población civil termina expuesta a las acciones armadas que afectan la infraestructura de la Fuerza Pública y los corredores estratégicos.
Habitantes de El Estrecho esperan que las autoridades esclarezcan lo sucedido, identifiquen a los responsables y establezcan las circunstancias exactas de este atentado que dejó luto entre las familias de esta población.
Mientras avanzan las investigaciones, la muerte del barbero enluta a sus familiares, amigos, clientes y conocidos, quienes hoy lamentan que un ciudadano dedicado a su trabajo haya perdido la vida en medio de una nueva jornada de violencia en el sur del Cauca.
Los responsables del ataque y las circunstancias definitivas de esta acción armada son materia de investigación.

