Salvatore Mancuso reconoce haber asesinado al líder indígena Kimy Pernía Domicó
Este viernes 23 de octubre el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso confesó el asesinato del líder indígena Kimy Pernía Domicó, el reconocimiento de este crimen se hizo en el marco del Sexto Encuentro por la Verdad ‘pueblos indígenas en situación y riesgo de exterminio físico y cultural: su dignidad, resistencia y aportes a la paz’ organizado por la Comisión de la Verdad.

“Quisiera aprovechar la oportunidad para pedirles perdón de todo corazón por estos hechos que los han llenado de luto, de dolor y de sufrimiento con la muerte del líder indígena, el señor Kimy Pernía Domicó. Nosotros nunca debimos tomar acciones en la guerra, les explicaré cómo fue mi vinculación al conflicto armado. Yo me equivoqué, pido perdón por ello, por mis acciones en el conflicto que nos ha afectado de tantas maneras” fue el inicio de su confesión ante Martha Cecilia Domicó, hija del líder asesinado .
Por hacer una férrea defensa del territorio, luchar por la protección del medio ambiente, y oponerse a la construcción de la hidroeléctrica Urrá 1, llevó a la muerte al líder indígena Kimy Pernía Domicó quien desapareció, en el 2001 a manos de los paramilitares.
Salvatore Mancuso, excomandante de las AUC reconoció, 19 años después, ante la comisión de la Verdad y desde una cárcel de EE. UU. que fue él quien ejecutó la orden de asesinarlo, pero por la orden recibida directamente de las Fuerzas Militares y del jefe máximo de las AUC, Carlos Castaño.
Ante la comisión de la Verdad, Mancuso le respondió a Martha Cecilia Domicó hija de la víctima, que después de secuestrarlo en Tierralta, Córdoba y asesinarlo, fue enterrado en una fosa común, pero después, por información que le entregó directamente la Fiscalía , de que realizaría exhumaciones en la zona, ordenó desenterrar su cuerpo y tirarlo al río Sinú. Así de simple…

Con el asesinato, según Mancuso, el Estado colombiano desarrolló una serie de hostigamientos a la comunidad Embera para que desistieran de rechazar la construcción de la represa Urrá, así fue como el Ejército, junto paramilitares, realizaron retenes y no les permitían llevar comida a las comunidades, además de tirarles a los indígenas las canoas y la comida al río, y los señalaban de ser auxiliadores de la guerrilla y los censaron para saber quiénes eran y cómo controlarlos.
“ En diversas ocasiones intente encontrarme con las víctimas para contarles esta verdad, lo del líder Kimy Pernía Domicó fue un crimen de Estado. Yo como miembro de facto recibí una llamada del Estado, de las Fuerzas Militares, recibí una orden del comandante Carlos Castaño en este sentido de asesinar, nuestras órdenes eran de dar de baja, eso significa asesinar al líder Kimy Pernía Domicó” expresó el exparamilitar en este relato:
“ Gracias Martha Cecilia, yo le agradezco de corazón. Me duele lo que sucedió con ustedes y con los pueblos del alto Sinú y de toda Colombia. Yo he querido desde un principio conversar con ustedes, pero desafortunadamente la Fiscalía General de la Nación en Justicia y Paz en un principio no nos permitía tener comunicación y encuentros directos de perdón y reconciliación y esclarecimiento de la verdad con las víctimas y con ustedes. Recuerde que usted estuvo en las audiencias y no le permitieron hablar. A mi tampoco me permitieron hablar con usted y de esa manera fueron las primeras audiencias de versión libre que nosotros trabajamos cuando estábamos construyendo la verdad.
Del proceso de Justicia y Paz voy a contarle unas cosas: lo del líder Kimy Pernía Domicó fue un crimen de Estado. Yo como miembro de facto recibí una llamada del Estado, de las Fuerzas Militares, recibí una orden del comandante Carlos Castaño en este sentido de asesinar, nuestras órdenes eran de dar de baja, eso significa asesinar al líder Kimy Pernía Domicó.
Las excusas que estaban dando, porque fueron excusas para hacerlo, porque ustedes entenderán, ustedes recordarán que a ustedes el Estado los censaba, les impedía ingresar alimentos a la zona, porque les decía de “manera libre”, lo que ustedes quería llevar no podían llevarlo, porque decían que ustedes allá alimentaban a los grupos subversivos que estaban en la zona.
Y cuando construyen Urrá fue una decisión sin consulta que los afectaba a ustedes directamente como comunidad. Y que esto iba a provocar una ruptura de los elementos y tradiciones de su cultura, de su cosmovisión, de sus subsistencia material, entre otros.
Empezaron acciones sistemáticas desde el Estado colombiano, guiadas a debilitarlos a ustedes y terminar cualquier intento de reinvindicar o materializar sus derechos.
Es por esto que empieza entonces una pugna tan grande y empiezan a censarlos a ustedes, no les permiten que ingresen alimentos libremente.
Ustedes lo vivieron, veían que el ejército y nosotros como autodefensas hacíamos retenes; tirábamos en el río las canoas que subían, la cantidad de alimentación que subían de sus comunidades que señalaban como colaboradores en algunos casos y en otros como miembros directos de la guerrilla que estaban en la zona.
Para hacer este tipo de actos, de encontrarme con ustedes, con sus comunidades, para que podamos hacer todos estos actos de perdón, de reconciliación para que ustedes tengan la tranquilidad y entre todos podamos reunirnos.
No solo sería importante que lo hagan con nosotros sino también con los otros actores del conflicto y del gobierno, porque estoy absolutamente seguro que si lo hacemos de esta manera entre todos los que pudimos participar en el conflicto podamos encontrar la manera de que no se vuelvan a repetir estos hechos con ustedes.
Les vamos a dar pautas que ustedes van a conocer cómo nos informaban a nosotros las instituciones del Estado cuando ustedes hacían presiones sobre ellos y cómo llegaban esas informaciones a nosotros para que de una u otra manera desembarazáramos de esa presión que ustedes hacían.
En cuanto al líder Kimy Pernía Domicó fue nuestra responsabilidad y voy a ubicarles (no tengo conocimiento exacto) el sitio donde al líder lo enterraron en un principio y luego cuando la Fiscalía venía a hacer unas exhumaciones de fosas dentro de la zona, nos dieron la información y el cuerpo del líder indígena fue arrojado al río Sinú frente al planchón de Calleja. El cuerpo sin vida ya después de varios meses de haber sido entrerrado en esa fosa común, al río Sinú.”
¿Quién era Kimy Pernía Domicó?
- Nació a orillas del Río Kuranzadó (Río Esmeralda), en 1950 en Tierralta, Córdoba. Fue líder de su comunidad embera katío en el Alto Sinú, donde luchó por la defensa de su territorio y la protección del medio ambiente.
- Ante los impactos ambientales y la falta de consulta previa del proyecto de construcción de la represa hidroeléctrica de Urrá I, hizo una campaña internacional de denuncia y en 1995 lideró la movilización Do Wambura, Adiós Río, en la que marcharon mil indígenas en barcas y a pie desde su resguardo Karagabi hasta el municipio de Lorica.
- En 1996, intentando impedir la realización de este proyecto, hizo parte de la toma a la Embajada Sueca.
- En 1998, interpuso una acción de tutela para proteger los derechos ambientales y culturales de su pueblo así como su derecho a consulta por los impactos de la hidroeléctrica y la ganó. Pero empezaron los asesinatos contra sus compañeros Alonso y Lucindo Domicó y se intensificaron las amenazas contra él.
- En 1999, convocó la Gran marcha embera hacia Bogotá, que comenzó el 29 de noviembre y que terminó en el Ministerio de Medio Ambiente, el 26 de abril del 2000.
- El sábado junio de 2001, un grupo de paramilitares lo secuestró en Tierralta, lo desapareció y después lo tiró al río Sinú.
- En 2007, en el marco de Justicia y Paz, en versión libre, el jefe paramilitar Salvatore Mancuso admitió la responsabilidad sobre su asesinato. Dijo haberlo asesinado por orden de Carlos Castaño y por oponerse a la represa de Urrá.
- El 15 de enero de 2007, aseguró que la orden fue ejecutada por John Henao (alias ‘H2’), cuñado y escolta de Castaño.
- Luego del secuestro en Tierralta, su cuerpo fue enterrado en una fosa común. Y añadió que en 2002, cuando las AUC se enteraron de que la Fiscalía haría exhumaciones en la zona, ordenó sacar los restos y arrojarlos al río Sinú.
- La comunidad embera katío exigió la verdad sobre la responsabilidad de la empresa Urrá I y sobre la desaparición forzada y asesinato de su líder Kimy Pernía Domicó.

