En la mañana de este miércoles 2 abril aparecieron varios letreros, en los baños de las trabajadoras de este recinto de la democracia colombiana.
En los baños de mujeres del Congreso de la República de Colombia aparecieron mensajes escritos en los espejos que denuncian la falta de acción frente a los casos de acoso y abuso sexual al interior legislativo.
Los escritos, visibles desde la mañana de este miércoles, incluyen frases como “Aquí a los acosadores les renuevan el contrato” y “Rompimos el silencio y nada pasó #DenunciaInsegura”.
Las trabajadoras y congresistas aseguran que las acciones prometidas no se han traducido en resultados concretos en materia investigativa, dejando a las víctimas en una situación de vulnerabilidad.
De acuerdo con una de las denunciantes, Tania Acero, ella es una de las mujeres que se ha acogido al protocolo antiacoso, sin resultados aparentes. Además, afirma que su agresor sigue ejerciendo como si nada.
En los espejos también se puede leer: “La sororidad les quedó en discurso”, lo que sugiere una crítica directa a la falta de apoyo entre mujeres en el entorno laboral del Congreso y la frase “Los que protegen a mi jefe me acosan a mí”.
Por otra parte, en cada una de las fotografías difundidas en redes sociales se puede leer en pósit pegados en los espejos “Gracias por no borrarlo. Nosotras limpiamos *Corazón*”
Los mensajes, que han generado un impacto en la sociedad colombiana, ponen en evidencia un problema estructural dentro del legislativo, un sitio que a todas luces no es seguro para las ciudadanas.
Las denunciantes señalan además que el protocolo, diseñado para prevenir y atender la violencia de género, no se aplica de manera adecuada. Esto ha llevado a que las víctimas perciban que sus denuncias no son tomadas en serio, y que los agresores no enfrentan consecuencias reales.
También se detalló que las frases plasmadas en los espejos no solo denuncian la inacción, sino que también buscan visibilizar la frustración de quienes han decidido romper el silencio. Sin embargo, las trabajadoras afirman que, pese a sus esfuerzos por alzar la voz, no han encontrado respuestas efectivas por parte de las autoridades responsables.
El contexto de estas denuncias resalta la necesidad de revisar y fortalecer los mecanismos existentes para garantizar un entorno laboral seguro y libre de violencia en el Congreso.
Según lo reportado por Caracol Radio, la aparición de estos mensajes en los baños de mujeres es un llamado de atención urgente para que se tomen medidas concretas que protejan a las víctimas y sancionen a los responsables.
Tania Acero, una funcionaria del Congreso de Colombia, ha denunciado públicamente haber sido víctima de agresión sexual por parte de Juan Camilo Díaz, un empleado vinculado a la oficina de prensa de la Cámara de Representantes.
Según informó la mujer, a pesar de haber activado el protocolo de violencia de género implementado por el Congreso, no ha recibido el acompañamiento prometido por la institución.
La denuncia fue presentada ante la Fiscalía General de la Nación en enero pasado, pero hasta la fecha, Díaz continúa desempeñándose en su cargo, lo que ha generado preocupación por la seguridad física y emocional de Acero.
De acuerdo con las declaraciones de Tania Acero, recogidas por medios locales, la situación ha sido especialmente difícil debido a la falta de medidas efectivas por parte del Congreso para protegerla.
La funcionaria aseguró que, tras presentar la denuncia, no se le brindó apoyo psicológico ni legal, a pesar de que el protocolo de violencia de género del Congreso establece que estas medidas deben ser garantizadas. “Recibí una sola llamada en la que no se me indicó qué proceso debía seguir”, afirmó Acero, quien también señaló que no se le ofreció ningún tipo de acompañamiento adicional.