El músico caleño de 52 años fue atacado en el barrio Bretaña. Su muerte genera conmoción en el mundo de la salsa, donde era ampliamente reconocido por su trayectoria y talento.



El asesinato del músico caleño Luder Quiñónes ha causado profundo impacto en el ámbito salsero, donde colegas, seguidores y artistas lamentan la pérdida de una figura reconocida por su trayectoria y talento en la percusión.

El hecho violento se registró en el barrio Bretaña, en Cali, donde el integrante de la agrupación del cantante Willy García fue atacado con arma de fuego. La noticia se conoció rápidamente y generó una ola de reacciones en redes sociales, donde mensajes de dolor y solidaridad inundaron los perfiles del artista.

Conocido en el medio como “Junior”, Quiñó

nes tenía 52 años y pertenecía a una reconocida familia de músicos, lo que marcó desde temprana edad su camino en la salsa. Su carrera inició siendo apenas un niño, cuando comenzó a destacarse como timbalero en agrupaciones locales, consolidando con los años un estilo propio que lo llevó a escenarios nacionales e internacionales.

A lo largo de su trayectoria, hizo parte de importantes proyectos musicales. Integró orquestas como La Octava Dimensión y La Suprema Corte, y posteriormente fue convocado a otras agrupaciones que le permitieron crecer profesionalmente dentro del género. También tuvo un paso por el emblemático Grupo Niche, donde participó como bongosero y timbalero, incluso en producciones dirigidas por el maestro Jairo Varela.

Su recorrido artístico incluyó giras por América, Europa y otros continentes, llevando su talento a países como Estados Unidos, México, España, Francia y Australia, entre muchos otros, lo que lo posicionó como un referente de la percusión salsera.

Además de su trabajo con distintas orquestas, fue fundador de Son de Cali, proyecto en el que asumió un rol protagónico como líder de la sección rítmica. En los últimos años, continuaba activo como parte de la agrupación de Willy García, con quien compartía escenarios dentro y fuera del país.

Tras su muerte, las redes sociales se convirtieron en un espacio de despedida. Comentarios cargados de tristeza reflejan el impacto de su partida: mensajes que hablan de la fragilidad de la vida, del legado musical que deja y del vacío que genera su ausencia en la salsa.

Las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer los móviles del crimen, mientras el mundo artístico despide a uno de sus exponentes, recordado por su disciplina, trayectoria y aporte al sonido que identifica a Cali como una de las capitales de la salsa.

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