El hecho se presentó en el barrio Bello Horizonte de la capital del Cauca.
La noche del 2 de marzo de 2026 dejó una profunda huella de tragedia en el barrio Bello Horizonte, al norte de la Capital del Cauca. Un ataque armado cobró la vida de Deivi Esteban Urbano Gómez, mientras que Jeferson Andrés Martínez Figueroa resultó herido. Este suceso, que se registró alrededor de las 9:50 p.m., resalta la preocupante situación de seguridad que atraviesa la Ciudad Blanca.
De acuerdo con testimonios iniciales y reportes oficiales, dos hombres se movilizaban en un automóvil de placas CLO 605 cuando fueron interceptados por desconocidos. En circunstancias aún por esclarecer, el vehículo recibió al menos tres impactos de bala. A pesar de los esfuerzos de los paramédicos y las autoridades presentes, Deivi Esteban no sobrevivió a las heridas mortales. Su deceso fue confirmado en el mismo lugar de los hechos por los agentes policiales que llegaron al sitio.
Por otro lado, Jeferson Andrés, quien acompañaba a Urbano Gómez, fue trasladado de inmediato a un centro asistencial. Hasta el momento, no se ha emitido un parte médico oficial sobre su estado de salud, lo que deja a familiares y amigos en la incertidumbre. La atención médica es crucial, dado el contexto violento del ataque.
La llegada del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) fue inmediata. Los investigadores comenzaron a realizar la inspección técnica del cadáver y recolectaron material probatorio que podría ser clave para entender lo sucedido. Al acordonar la zona, la Policía busca preservar cualquier evidencia que ayude a dilucidar las motivaciones detrás del ataque.
En cuanto a los antecedentes de las víctimas, se conoció que Deivi Esteban Urbano Gómez tenía historial judicial que incluía delitos como tenencia y fabricación de objetos peligrosos, lesiones personales, violencia intrafamiliar y acoso sexual. Por su parte, Jeferson Andrés Martínez contaba con una hoja de vida delictiva más extensa, que abarcaba secuestro agravado, fuga de presos, hurto calificado y extorsivo, así como lesiones personales. Es significativo que Martínez había salido de un centro carcelario en enero de este año, lo que añade una capa de complejidad al caso.
Las autoridades han comenzado a barajar diversas hipótesis sobre los motivos del ataque. Aunque no se ha confirmado oficialmente, las primeras investigaciones sugieren la posibilidad de un ajuste de cuentas. Para dar con los responsables, los investigadores están revisando las cámaras de seguridad de la zona y buscando testimonios de testigos presenciales que puedan arrojar luz sobre lo ocurrido aquella fatídica noche.
Este episodio de violencia, que enluta a una familia y siembra miedo entre los habitantes del barrio Bello Horizonte, plantea preguntas inquietantes sobre la seguridad en la capital. La Policía ha reiterado su llamado a la comunidad para que colabore y aporte información que facilite la identificación y captura de los responsables.
Cabe mencionar que la creciente violencia en la región ha generado inquietud no solo entre los residentes de Bello Horizonte, sino también entre los ciudadanos de la Capital del Cauca en general. Situaciones como esta reavivan el debate sobre cómo se están abordando los problemas de criminalidad y seguridad en la ciudad. Las comunidades demandan respuestas y acciones contundentes por parte de las autoridades para garantizar la protección y bienestar de todos.
A medida que avanza la investigación, queda claro que el camino hacia la justicia puede ser largo y complicado, especialmente cuando los implicados tienen antecedentes delictivos que dificultan la reconstrucción de los eventos. La urgencia de una respuesta contundente por parte de las fuerzas del orden es evidente, no solo por la necesidad de traer paz a la familia de las víctimas, sino también para asegurar que situaciones similares no se repitan en el futuro en una ciudad como Popayán.

