El ataque con explosivos en la vía Panamericana, en Timbío, dejó un policía muerto, varios heridos y provocó el cierre total de la carretera, dejando incomunicado al sur del país.
Una compleja situación de orden público y movilidad se vive en el suroccidente colombiano tras el atentado con explosivos registrado este lunes 23 de marzo en la vía Panamericana, a la altura del sector Río Las Piedras, en zona rural del municipio de Timbío.
El ataque ocurrió hacia la 3:31 de la tarde, cuando un artefacto explosivo improvisado fue activado al paso de una patrulla de la Policía Nacional que se desplazaba por este corredor vial. Según las autoridades, los uniformados se dirigían al lugar para verificar información relacionada con la posible instalación de cilindros bomba, que representarían una amenaza para quienes transitan por esta carretera internacional.
La detonación fue de tal magnitud que dejó un saldo trágico: un policía muerto, cinco uniformados heridos y al menos diez civiles lesionados, varios de ellos conductores que se encontraban en la zona al momento de la explosión. La onda expansiva no solo afectó a las personas, sino que también causó graves daños a la infraestructura vial.
Como consecuencia directa del atentado, la vía Panamericana quedó completamente destruida en ese tramo, lo que obligó a las autoridades a ordenar el cierre total del paso vehicular entre Popayán y Pasto. Esta situación dejó prácticamente incomunicado al sur del país por vía terrestre, afectando la movilidad de miles de personas y generando un fuerte impacto en el transporte de alimentos, combustibles y otros insumos esenciales.
Transportadores y viajeros que se movilizaban por este corredor quedaron varados, mientras que otros optaron por devolverse ante el temor de nuevos ataques. La interrupción de esta ruta, considerada una de las más importantes del suroccidente colombiano, ha generado preocupación entre comunidades y sectores económicos que dependen de su funcionamiento.
Tras lo ocurrido, unidades de la Policía y del Ejército Nacional llegaron al lugar para atender la emergencia, evacuar a los heridos y asegurar el área. Los lesionados fueron trasladados a centros asistenciales en Popayán, donde reciben atención médica, algunos de ellos en estado delicado.
De manera paralela, se activaron operativos conjuntos con el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación, con el fin de adelantar las labores judiciales, inspeccionar la escena del atentado y recolectar pruebas que permitan esclarecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar de este hecho violento.
Las autoridades también desplegaron varias unidades de inteligencia e investigación criminal en la zona, mientras se realizan inspecciones exhaustivas sobre otros tramos de la vía para descartar la presencia de más artefactos explosivos, lo que mantiene restringido el paso y prolonga la afectación en la movilidad.
La Policía Nacional rechazó de manera contundente este ataque, señalando que este tipo de acciones no solo atentan contra la vida de los uniformados, sino que ponen en grave riesgo a la población civil. Asimismo, expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y reiteró su compromiso de dar con los responsables para llevarlos ante la justicia.
Entre tanto, la incertidumbre continúa en el suroccidente del país, donde la interrupción de la vía Panamericana evidencia una vez más la vulnerabilidad de este corredor estratégico frente a acciones de grupos armados ilegales, dejando al sur de Colombia enfrentando un nuevo episodio de aislamiento y tensión que causa el conflicto armado.

