Los ataques israelí en Líbano dejan ya 912 muertos, entre ellos 111 niños y 2.221 heridos en todo el país.
Una nueva oleada de ataques aéreos sacudió la capital de Beirut durante la madrugada de este miércoles, dejando al menos diez civiles muertos y 27 personas heridas, según confirmaron las autoridades libanesas.
De acuerdo con el reporte del Centro de Operaciones de Emergencia, adscrito al Ministerio de Salud Pública, los bombardeos impactaron zonas densamente pobladas en los sectores de Basta (Bachoura) y Zuqaq el Blat, ubicados en el centro de la ciudad. En estas áreas, equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros, donde también se han hallado restos humanos que deberán ser identificados mediante pruebas de ADN.
Los ataques afectaron edificaciones cercanas a puntos estratégicos como el Palacio de Gobierno y otras infraestructuras clave de la capital. Uno de los inmuebles más golpeados fue un edificio en el sector de Bachoura, que ya había sufrido daños en días anteriores y que en esta ocasión colapsó completamente tras un nuevo impacto.
Las autoridades israelíes habían señalado previamente que en ese lugar se almacenaban recursos financieros vinculados al grupo Hezbolá, argumento bajo el cual se han intensificado las operaciones militares en zonas urbanas.
Con este nuevo episodio, ya son siete los ataques registrados dentro de los límites de Beirut desde el inicio de la ofensiva aérea israelí el pasado 2 de marzo. Aunque la mayoría de los bombardeos se han concentrado en los suburbios del sur, conocidos como Dahye, la capital ha sido escenario de acciones puntuales que han elevado el número de víctimas civiles.
En semanas recientes, otros puntos de la ciudad también han sido blanco de ataques, incluyendo un hotel donde presuntamente se encontraban comandantes iraníes y sectores del paseo marítimo, donde se registraron varias víctimas mortales.
El balance general de la ofensiva en todo el territorio libanés asciende a 912 personas fallecidas, entre ellas al menos 111 menores de edad, y más de 2.200 heridos. La situación humanitaria continúa agravándose, con más de un millón de personas desplazadas que han tenido que abandonar sus hogares en medio de la intensificación del conflicto.
La comunidad internacional mantiene la preocupación por la escalada de violencia y el impacto sobre la población civil, mientras se reiteran llamados urgentes a la desescalada y a la protección de los derechos humanos en la región.

