EE.UU. impone este miércoles 2 de abril aranceles recíprocos que, según anunció el presidente Donald Trump, impactarán a «todos los países».
«Es uno de los días más importantes en la historia de EE.UU. Es una declaración de independencia ante el resto del mundo. Es el momento de nuestra prosperidad, de reducir impuestos en el país y volver a hacer grande EE.UU.», expresó el mandatario en un discurso desde la Casa Blanca.
«Durante décadas nuestro país ha sido saqueado, nos han robado nuestros empleos y nuestras fábricas. Hoy volvemos al sueño americano», agregó el mandatario estadounidense, quien poco le importa los Derechos Humanos y temas sociales.
En detalle, el líder estadounidense anunció aranceles de al menos el 10 por ciento sobre prácticamente todos los bienes que ingresan al país, además de tasas aún más altas para docenas de países que tienen los mayores déficits comerciales con Estados Unidos.
En el discurso, el republicano reveló la lista completa de países sujetos a aranceles recíprocos con tasas que oscilan entre el 10 por ciento y el 49 por ciento.
Entre los países afectados se encuentran China, con un arancel del 34 por ciento, la Unión Europea, con un 20 por ciento, y Vietnam, con una de las tasas más altas, un 46 por ciento.
Otras naciones como Corea del Sur, India y Japón también están incluidas, con tasas del 25 por ciento, 26 por ciento y 24 por ciento, como bien lo confirmó en su discurso.
Además, países como Nicaragua tendrá una tasa del 18 por ciento y Brasil, Chile, Colombia, Perú, Argentina y Ecuador del 10 por ciento.
Acerca de las tarifas del 20 por sobre la UE, el republicano aseguró: «Les cobraremos aproximadamente la mitad de lo que ellos nos cobran y nos han estado cobrando. Así que las tarifas no serán totalmente recíprocas».
En cuanto a las barreras que existen con China, el mandatario gringo argumentó que son en respuesta a unas políticas chinas que, según él, encarecen los productos estadounidenses en un 67 por ciento.
Además, se impondrá un arancel del 25% a todos los coches fabricados en el extranjero a partir de la medianoche para abordar los «horrendos desequilibrios» que han afectado la «base industrial» estadounidense y han puesto en riesgo la seguridad nacional.
Pese a que la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, había dicho previamente que los aranceles entrarían en vigor en cuanto Trump los anunciase, se especificó que las barreras comerciales base del 10 por ciento entrarán en vigor el 5 de abril, y el 9 de abril para aquellas naciones con mayores déficit.
Y es que Donald Trump defendió sus medidas, manifestando que «durante años los ciudadanos estadounidenses trabajadores se vieron obligados a mantenerse al margen mientras otras naciones se enriquecían y se volvían poderosas». «Pero ahora nos toca prosperar», remarcó.
«Ninguna de nuestras empresas tiene permitido entrar en otros países. Y digo que, en términos comerciales, se trata de amigos y enemigos, y en muchos casos, el amigo es peor que el enemigo», expresó.
El mandatario derechista manifestó que las barreras comerciales son «amables» y que podría haber sido mucho más duro con sus socios comerciales. En ese sentido, recalcó que, por muy elevadas que sean, no se corresponden con los gravámenes que algunos países imponen a los exportadores estadounidenses.
«Hoy defendemos al trabajador estadounidense y finalmente ponemos a Estados Unidos en primer lugar de la historia», expresó. «Vamos a empezar a ser inteligentes y vamos a empezar a ser muy ricos», enfatizó.
A principios del mes de marzo, Trump adelantó un régimen global de aranceles recíprocos para sus socios comerciales. En vísperas del anuncio, el inquilino de la Casa Blanca prometió que será ‘Día de la Liberación’ para su nación.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo este lunes que el plan arancelario de Trump debe «revocar las prácticas comerciales injustas que llevan décadas estafando a nuestro país». «Es hora de la reciprocidad y es hora de que un presidente tome un cambio histórico para hacer lo que es correcto para el pueblo estadounidense», explicó la funcionaria.
Al anunciar las medidas planeadas, desde la ciudad Washington indicaron que prevén aranceles para la industria farmacéutica, a todos los vehículos que sean fabricados fuera del país norteamericano y a las naciones que compren petróleo o gas venezolano, entre otros ámbitos afectados.
Ante la amenaza de nuevas barreras aduaneras, varios países ya se han manifestado dispuestos a responder. Así, el canciller de Alemania, Olaf Scholz, prometió que la Unión Europea (UE) dará una respuesta unida si Estados Unidos no le deja opciones con la imposición de aranceles al acero y aluminio. «No estamos indefensos ante estos acontecimientos», subrayó.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que su país dará el 3 de abril «una respuesta integral» a las medidas.
A su vez, el Gobierno de Venezuela rechazó «de manera firme y categórica» los aranceles contra su petróleo y calificó la medida de «arbitraria, ilegal y desesperada». Mientras, China manifestó que «se opone firmemente» al paso de Washington e instó a las autoridades estadounidenses «que dejen de interferir en los asuntos internos de Venezuela».