El presidente anunció un decreto transitorio tras la decisión del Consejo de Estado y convocó a diálogo y movilización social.
La noche de este domingo 15 de febrero, el presidente Gustavo Petro se dirigió al país para abordar la reciente decisión del Consejo de Estado, que suspendió provisionalmente el decreto que establecía el aumento del salario mínimo para 2026. Este evento subraya la importancia de las políticas salariales y laborales en el contexto socioeconómico actual de Colombia.
El Consejo de Estado ha instado al Gobierno a expedir un nuevo decreto transitorio en un plazo de ocho días, lo que plantea un desafío inmediato. Durante su intervención, Petro anunció una reunión para definir este nuevo decreto en conjunto con la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, destacando su disposición a aceptar un decreto transitorio mientras se discuten las modificaciones necesarias.
El mandatario enfatizó que el «salario vital» se mantendrá vigente. Su afirmación de que los indicadores económicos no sustentan las preocupaciones sobre los efectos adversos del aumento salarial revela su confianza en la estabilidad económica del país. Según Petro, las afirmaciones de que el incremento podría provocar una alta de precios o despidos masivos son infundadas. Este enfoque optimista contrasta con las realidades que enfrentan muchos trabajadores colombianos, quienes aún luchan por mejorar sus condiciones.
Otro punto crucial de su discurso fue el crecimiento del 0,25 % de la inflación en enero, que, según él, no está ligado al aumento del salario mínimo. Esto refleja una estrategia comunicativa en defensa de sus políticas económicas y un intento de desmitificar temores infundados sobre las consecuencias del aumento salarial.
Además, Petro abordó el rol de la tasa de interés del Banco de la República, afirmando que es un obstáculo para un mayor crecimiento económico. Su declaración resalta la interconexión entre las políticas monetarias y fiscales, sugiriendo que la regulación de la tasa de interés podría ser necesaria para fomentar el desarrollo económico.
Más allá del salario mínimo, el presidente invitó a un debate público sobre reformas estructurales significativas, como la reforma a la salud y la reforma pensional. Esta invitación a la movilización social el próximo jueves indica un deseo de mantener un diálogo abierto con la ciudadanía, resaltando la importancia de la participación ciudadana en la formulación de políticas.
En resumen, la intervención de Gustavo Petro no solo aborda la cuestión inmediata del salario mínimo, sino que también refleja una visión más amplia de su gobierno enfocada en reformas estructurales y la inclusión de distintos sectores en el proceso de toma de decisiones. La respuesta del país ante este llamado y las medidas que resulten de ello serán cruciales para el rumbo económico y social de Colombia en los próximos meses.

