El excompañero sentimental de víctima es ahora buscado por las autoridades y comunidades por su presunta responsabilidad en este hecho.


El asesinato de Yamileth Oneida Quilindo Quilindo ha generado una fuerte reacción en el departamento del Cauca, particularmente en Puracé, donde comunidades indígenas, organizaciones sociales e instituciones han rechazado el crimen y exigido respuestas contundentes frente a la violencia contra las mujeres.

El caso, ocurrido el pasado 21 de marzo, fue denunciado por el Consejo Regional Indígena del Cauca como un feminicidio que afecta profundamente no solo a la familia de la víctima, sino a todo el tejido comunitario. Desde esta organización se insistió en que estos hechos reflejan problemáticas estructurales que continúan poniendo en riesgo la vida de las mujeres en distintos territorios.

Las voces del Proceso de Mujeres del CRIC se sumaron al rechazo, expresando dolor y preocupación por lo ocurrido. Las lideresas señalaron que este tipo de violencias tienen consecuencias que van más allá de lo individual, impactando la armonía colectiva y el equilibrio espiritual de los pueblos indígenas.

En sus pronunciamientos, resaltaron que cada agresión contra una mujer representa una ruptura profunda en las dinámicas sociales y culturales, afectando no solo a las familias, sino también a las comunidades en su conjunto.

Desde la administración municipal de Puracé, liderada por el alcalde Jorge Armando Andrade Molano, se emitió un mensaje de rechazo frente al crimen. Las autoridades confirmaron que, aunque el hecho no se registró en el casco urbano, involucra a habitantes del municipio, lo que ha generado preocupación en la región.

Asimismo, se hizo un llamado urgente a las entidades competentes para avanzar en las investigaciones y dar con los responsables. La administración también reiteró su compromiso con el fortalecimiento de acciones orientadas a prevenir las violencias basadas en género y mejorar la atención a las víctimas.

Este nuevo hecho violento vuelve a poner en evidencia la compleja situación que enfrentan las mujeres en el Cauca, especialmente en zonas rurales e indígenas, donde persisten múltiples factores de vulnerabilidad.

Frente a este panorama, organizaciones y comunidades coinciden en la urgencia de adoptar medidas efectivas que permitan garantizar la protección de las mujeres, así como el acceso a la justicia. La exigencia colectiva apunta a evitar que este crimen quede impune y a que se generen condiciones reales para que hechos similares no se repitan.

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