La aprobación inicial de la reforma laboral impulsada por ese gobierno generó protestas y disturbios en Buenos Aires, con decenas de detenidos y fuertes enfrentamientos.
La aprobación inicial de la reforma laboral en el Senado de Argentina marcó un triunfo político para el presidente Javier Milei, quien logró avanzar una de sus propuestas más importantes en materia económica y laboral. Sin embargo, mientras el Gobierno celebraba el avance legislativo, miles de manifestantes salieron a las calles para expresar su rechazo, generando fuertes disturbios en el centro de Buenos Aires.
La reforma fue aprobada de manera general en la madrugada del jueves tras un debate que se extendió durante varias horas en el Congreso. Para el Gobierno nacional, la iniciativa busca modernizar el mercado laboral, incentivar la inversión y reducir barreras que, según el Ejecutivo, afectan la generación de empleo formal en el país.
No obstante, sindicatos, organizaciones sociales y sectores de la oposición consideran que el proyecto representa un retroceso en materia de derechos laborales, al flexibilizar condiciones de contratación y reducir garantías para los trabajadores frente a despidos o conflictos laborales.
Protestas masivas y enfrentamientos
Desde el miércoles, miles de trabajadores y representantes sindicales se concentraron en una plaza cercana al Congreso para manifestar su inconformidad con la reforma. Las movilizaciones, convocadas por organizaciones sindicales de amplia influencia en el país, se intensificaron durante la noche y derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
De acuerdo con reportes del diario Clarín, al menos 43 personas fueron detenidas en medio de los disturbios, mientras que varias resultaron heridas, entre ellas cuatro uniformados.
Durante las manifestaciones se registraron hechos de violencia como el lanzamiento de piedras y bombas molotov contra las autoridades, mientras unidades de la Gendarmería Nacional Argentina y de la Policía Federal Argentina respondieron con gases lacrimógenos, carros blindados, cañones de agua y disparos con balas de goma para dispersar a los manifestantes.
La tensión fue aumentando con el paso de las horas. Algunos manifestantes incendiaron contenedores de basura y arrojaron botellas y otros objetos contra las fuerzas del orden, mientras los uniformados reforzaban los operativos para recuperar el control del sector.
Posturas enfrentadas
El presidente Milei defendió la reforma y cuestionó con dureza a los sectores sindicales que lideraron las protestas. Desde el Gobierno aseguran que la iniciativa busca impulsar la economía, atraer inversiones y generar nuevas oportunidades laborales.
Desde la administración nacional, voceros oficiales señalaron que los sindicatos tradicionales estarían oponiéndose a los cambios para preservar beneficios que consideran privilegios, mientras que el Ejecutivo sostiene que la reforma permitiría mayor competitividad y crecimiento del empleo formal.
Por su parte, organizaciones sindicales y sectores políticos de oposición argumentan que la iniciativa debilita mecanismos de protección laboral que han servido para enfrentar las recurrentes crisis económicas que ha atravesado Argentina. También advierten que la flexibilización podría aumentar la precarización del empleo y reducir la estabilidad laboral.
Aunque la aprobación general en el Senado representa un avance importante para el Gobierno, el proyecto aún deberá superar otras etapas legislativas antes de convertirse en ley. Mientras tanto, se prevé que continúen las movilizaciones y el debate público en torno a los alcances de la reforma.
Analistas políticos consideran que este episodio refleja la fuerte polarización que vive Argentina frente a las reformas económicas impulsadas por el Gobierno, así como el reto que enfrenta la administración de Milei para consolidar respaldo social y político en medio de un complejo panorama económico y social.
Las autoridades mantienen operativos de seguridad en los alrededores del Congreso y en otros puntos estratégicos de Buenos Aires, ante la posibilidad de nuevas protestas en los próximos días, mientras sindicatos y organizaciones sociales evalúan nuevas jornadas de movilización para expresar su rechazo a la reforma laboral.

