Más de 200 niñas, niños y adolescentes recibieron atención integral en zonas rurales de Tibú (Norte de Santander), en medio de la crisis humanitaria que afecta al Catatumbo.



La jornada fue liderada por el Instituto de Bienestar Bienestar Familiar (ICBF), junto a 22 entidades del Gobierno nacional, departamental y municipal, con el apoyo de la guardia campesina e indígena Barí y organismos internacionales, para acompañar a comunidades confinadas, desplazadas y afectadas por enfrentamientos armados.

En total, 216 personas fueron atendidas en sus territorios: 64 niñas, 65 niños y 59 menores de 3 años con sus cuidadoras, además de 19 liderazgos comunitarios y 9 familias priorizadas.

Estas últimas recibieron orientación frente a riesgos como reclutamiento forzado, violencia intrafamiliar o sexual, intentos de suicidio, desescolarización y desatención alimentaria.

La intervención incluyó instalación de Puntos de Atención, activación de rutas de protección y acompañamiento directo en terreno.La operación articuló entidades como la Procuraduría General de la Nación, la Contraloría General de la República, los ministerios de Salud, Interior, Igualdad y Equidad, y de las Culturas, las Artes y los Saberes, así como la Unidad para las Víctimas (UARIV), la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), la Iglesia Católica y cooperación internacional.

Con un equipo interdisciplinario de 12 profesionales, el ICBF llegó al territorio para ofrecer una atención integral. La intervención no se limitó a la asistencia técnica; se enfocó en cuatro frentes críticos: psicosocial, nutrición, primera infancia y defensoría.

Impacto y gestión

Más allá de los trámites, el equipo implementó estrategias pedagógicas y artísticas diseñadas para que la comunidad pueda procesar y manejar emociones en contextos de crisis. Paralelamente, se realizó un seguimiento nutricional riguroso a niños y niñas menores de 3 años, brindando herramientas y orientación directa a sus cuidadores.

De este modo, el Gobierno del Cambio reafirma su compromiso técnico y operativo en el Catatumbo. Mediante un enfoque territorial y acciones coordinadas, se garantiza la protección integral de la niñez y el acompañamiento sostenido a las comunidades afectadas por el conflicto. La gestión institucional continúa con la ejecución de la hoja de ruta establecida, asegurando la prevalencia de los derechos en el territorio.

Comentarios en Facebook