La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas culminó la tercera fase de excavaciones en este camposanto, donde fueron intervenidos 19 sitios de interés forense en el marco del Plan Regional de Búsqueda Caquetá Norte.



En medio de intensas lluvias y en un terreno marcado por la superposición de sepulturas, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) culminó la tercera fase de intervención forense en el cementerio principal de San Vicente del Caguán. La jornada permitió la recuperación de once cuerpos, los cuales iniciarán ahora el proceso técnico de identificación.

La intervención se desarrolló en el marco del Plan Regional de Búsqueda Caquetá Norte e incluyó la excavación de 19 sitios de interés forense tipo fosa. De acuerdo con la información preliminar, los cuerpos corresponderían a personas fallecidas en hechos asociados al conflicto armado ocurridos entre 2002 y 2015 en zonas rurales del municipio. En su momento, fueron inhumadas como no identificadas o como identificadas no reclamadas.

Yolima Jurado, coordinadora territorial Caquetá de la UBPD, explicó que el siguiente paso será adelantar los procedimientos científicos para establecer la identidad de las víctimas. Este proceso contará con el acompañamiento y liderazgo del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Además, la entidad trabajará en la localización de posibles familiares, especialmente en aquellos casos donde no se tenga claridad sobre quiénes podrían ser sus allegados, con el fin de avanzar hacia eventuales entregas dignas.

El antropólogo Juan Pablo Rodríguez, líder de la misión, señaló que las labores en el cementerio han sido particularmente complejas debido a la yuxtaposición de tumbas, lo que exige excavaciones más minuciosas y rigurosas desde el punto de vista técnico. A ello se sumaron las condiciones climáticas adversas, con lluvias persistentes que dificultaron el trabajo en campo. Por esta razón, el equipo territorial contempla nuevas fases de intervención en el lugar.

Esta etapa contó con la participación de firmantes del Acuerdo de Paz vinculados a la Corporación Humanitaria Reencuentros y a procesos organizativos como Corpo-Reconciliación. Su apoyo incluyó labores de excavación, contraste de información y revisión de evidencias forenses, fortaleciendo el enfoque humanitario y colaborativo de la búsqueda.

De manera paralela, se llevó a cabo la denominada Ruta de la Memoria, un espacio pedagógico y de reflexión que reunió a organizaciones sociales, familiares de personas desaparecidas, sociedad civil e instituciones del territorio. El objetivo fue promover la sensibilización frente a la magnitud de la desaparición en el contexto del conflicto armado y la importancia de respaldar estos procesos.

Willington Quiroz, firmante del Acuerdo de Paz en la vereda Agua Bonita, destacó que la búsqueda de personas desaparecidas es una responsabilidad colectiva. Señaló que el compromiso con la implementación del acuerdo no solo involucra a excombatientes y al Estado, sino a toda la sociedad colombiana, en un esfuerzo conjunto por esclarecer lo ocurrido y dignificar a las víctimas.

Con esta tercera fase, la UBPD reafirma su labor humanitaria en Caquetá, en un territorio que continúa enfrentando los retos de la memoria, la verdad y la reparación, mientras avanza en la identificación de quienes permanecieron durante años en el anonimato.

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